Connect with us

Publicado

en

10_1

En el lugar donde pensarías que no trabajan mujeres hay un grupo de expertas mecánicas. Se trata del hangar de mantenimiento de Boliviana de Aviación (BoA), donde estas especialistas en arreglo y acondicionamiento de aviones se ganan el respeto y la admiración de sus pares masculinos.

Con botas especiales, manchas de grasa en el rostro y en los brazos, con un destornillador eléctrico en las manos y un chaleco que las identifica, varias mujeres realizan todos los días un trabajo en el hangar de BoA.

Son jóvenes profesionales que muestran mucha voluntad en el desempeño de sus responsabilidades y con una contagiante sonrisa cumplen las instrucciones diarias.

De 223 trabajadores que tiene el hangar, 15 son mujeres, una cifra importante en relación a los pasados años.

Es que BoA, dentro sus políticas laborales, busca insertar a la mujer boliviana en los proyectos de la empresa.

De 1904 trabajadores de BoA en el país, 656 son mujeres, que se traduce en un importante aporte en las actividades diarias para el funcionamiento de la empresa.

Buscando equidad

2_3 (1)

Cada 11 de octubre, Bolivia rinde homenaje a la mujer boliviana, una fecha que celebra el nacimiento de Adela Zamudio, una figura clave en los derechos de las mujeres, y que promueve la equidad de género en los mercados laborales.

Mary Jesús Bernal Zeballos, la mujer que tiene experiencia  años de antigüedad en el trabajo de mantenimiento del hangar, reconoce que no fue fácil ingresar a esta actividad laboral porque generalmente esta dominada por los varones, pero que prevaleció su ímpetu persona y sus ganas de superarse como profesional.

“Empecé trabajando en Lloyd Boliviano, que junto a 13 años en BoA, sumo 27 años de actividad aeronáutica.

En ese rubro, yo me ocupo de los equipos de emergencia, la inspección de los botellones de oxígeno y los extintores de halón, extintores de motor, botiquines y otros”, dijo

Bernal Zeballos es un símbolo y bandera de la mujer boliviana en el hangar de BoA. "Hace muchos años yo era la única mujer, ahora se están abriendo las puertas para otras mujeres", destacó.

Rompiendo esquemas, pero sobre todo contra la cultura del machismo, doña Mary, como así la conocen con cariño, luchó contra ese estigma y se ganó de a poco el respeto de sus compañeros varones.

Libertad Arequipa, una mujer que desarrolla sus prácticas en el hangar, recuerda que siempre le gustó la carrera de aeronáutica civil, pero que sus sueños recién se hicieron realidad cuando empezó a realizar actividades de mantenimiento en el hangar de BoA.

Cumpliendo con rigurosidad los protocolos de seguridad, Arequipa realiza con entusiasmo el trabajo, en el área de mantenimiento y limpieza del compartimento de aviónica de un Boeing 737-300.

Alejandra Botello, también estudiante de la carrera de aeronáutica, expresó con alegría la oportunidad que tuvo para realizar sus prácticas en el hangar de BoA.

"Las jornadas empiezan con un orden de trabajo, que puede instruir un trabajo de mantenimiento, una limpieza, o una inspección visual. La limpieza (por ejemplo) se debe realizar con detergentes aprobados por el fabricante y luego se aplica un anticorrosivo que cumple la función de evitar que el material se dañe", explicó. El hangar recibe simultáneamente hasta tres aeronaves para realizar mantenimiento. Adicionalmente el A330 entra a servicio, miércoles y jueves una vez por semana.

El Gerente General de BoA, Ronald Casso, señaló que el hangar se convierte en una escuela de técnicos de aviación para Bolivia, lo que significa que generará oportunidades de empleo y de entrenamiento al nuevo personal que quiera dedicarse a la aeronáutica.

El Hangar

1_5

El hangar de BoA se encuentra en la parte antigua del Aeropuerto Internacional Jorge Wilstermann, en Cochabamba, y la construcción tuvo una inversión de 51 millones de bolivianos.

En el hangar se puede reparar estructuralmente todos los aviones Boeing 737 NG (nueva generación) 700, 737 NG 800 y los CRJ de 50 pasajeros, no solamente de la empresa estatal sino también de otras aerolíneas que requieran el servicio.

 “Es decir, vamos a poder hacer dentro de Bolivia una serie de tareas que hoy demandan llevar el avión al exterior, pagar en dólares, en fin, perder más tiempo. Todas esas tareas, gradualmente, se van a ir haciendo en Bolivia”, dijo el gerente Casso.

Continuar leyendo
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Especial

«PUNCH»: El monito bebé que sobrevive en un zoológico de Japón gracias a un amigo de felpa

Publicado

en

historia.jpg

En el zoológico de la ciudad de Ichikawa, a las afueras de Tokio, se vive una de las historias más conmovedoras de la fauna japonesa. Punch, un bebé macaco de apenas siete meses, se ha convertido en el protagonista absoluto del recinto tras ser rechazado por su madre poco después de nacer.

El abandono, que el cuidador Kosuke Shikano atribuye al estrés causado por el calor extremo del pasado julio, dejó al pequeño primate en una situación crítica de vulnerabilidad física y emocional.

Para los macacos japoneses, el contacto constante con el pelaje materno es fundamental para desarrollar fuerza en sus extremidades y sentirse protegidos.

Ante la ausencia de su progenitora, los responsables del parque buscaron alternativas desesperadas para que el pequeño pudiera aferrarse a algo. Tras probar sin éxito con toallas enrolladas, finalmente introdujeron un gran muñeco de orangután de brazos largos y pelo naranja.

El éxito fue inmediato: Punch adoptó al peluche como su nuevo refugio, arrastrándolo por todo el hábitat a pesar de que el juguete es considerablemente más grande que él.

Esta curiosa pareja no solo ha captado la atención de los científicos, sino que se ha vuelto un fenómeno viral que atrae a multitudes. Visitantes como la enfermera Miyu Igarashi confiesan que ver el esfuerzo de Punch por salir adelante, a pesar de su soledad inicial, es lo que les motiva a visitar el centro.

Superando el abandono

Screenshot

Las redes sociales han servido de escaparate para mostrar cómo este pequeño "huérfano" lucha por integrarse en su comunidad mientras mantiene a su amigo de felpa firmemente sujeto.

El proceso de socialización ha sido complejo, ya que en un principio los otros monos lo rechazaban y evitaban interactuar con él durante los juegos. Sin embargo, las noticias más recientes son alentadoras.

En videos captados recientemente, se observa cómo el pequeño empieza a ganar la confianza de la manada; algunas hembras mayores ya permiten que se siente a su lado, marcando el inicio de su aceptación definitiva.

Según Shikano, llegará el día en que la seguridad que hoy le brinda su muñeco sea reemplazada por el vínculo real con sus congéneres, permitiéndole finalmente soltar su refugio de trapo.

Continuar leyendo

Especial

Carnaval: En las distintas regiones de Bolivia se vive una explosión de cultura, tradición y diversidad

Publicado

en

carnaval 5

El Carnaval en Bolivia es una de las festividades más coloridas y arraigadas del país, donde la música, la danza, las tradiciones ancestrales y la devoción religiosa se entrelazan en una celebración que dura varios días y que varía según la región.

Esta festividad, que tiene sus raíces en la época prehispánica, es una muestra de la rica diversidad cultural de Bolivia.

El Ministerio de Turismo lanzó oficialmente los Carnavales de Bolivia 2026, como un patrimonio cultural intangible y atractivo turístico muy importante. Es una expresión viva de la cultura popular, presente en todas las regiones del país desde Oruro, Santa Cruz, Tarija, La Paz, Potosí, Beni, Cochabamba, Pando a Sucre.

Para el Gobierno, el Carnaval impulsa la economía al movilizar gastronomía, transporte, hotelería y entretenimiento, generando empleo. Solo el Carnaval de Oruro aporta el 67% de los ingresos turísticos de la temporada.

1. Carnaval de Oruro

El Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, es una de las festividades más importantes del país que atrae a miles de turistas nacionales y extranjeros. FOTO/Daniel MIRANDA @APGNoticiasBo

El Carnaval de Oruro, declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la Unesco en 2008, es el más famoso y concurrido de Bolivia.

Esta celebración, que tiene lugar en la ciudad de Oruro, se caracteriza por la majestuosidad de sus danzas, la riqueza de sus trajes y la devoción a la Virgen del Socavón, patrona de los mineros.

La entrada del Carnaval de Oruro, que es el evento principal de la festividad, es un desfile de miles de bailarines y músicos que recorren las calles de la ciudad durante más de 20 horas, mostrando la diversidad de danzas y tradiciones de las diferentes regiones de Bolivia.

La celebración comienza con el ingreso de la Virgen del Socavón, patrona de la ciudad, que es llevada en procesión por las calles de Oruro. A continuación, las comparsas de bailarines y músicos danzan por las calles, mostrando sus mejores pasos y coreografías.

Entre las comparsas más destacadas se encuentran las "Morenadas", "Caporales" y "Diabladas", cada una con su propio estilo y tradición. Los bailarines, vestidos con trajes coloridos y elaborados, realizan complejas coreografías y pasos de baile que reflejan la riqueza cultural de la región.

2. El renacer del pepino

carnaval 1

​El Carnaval paceño es una mezcla fascinante entre la mística aymara y la picardía urbana. La fiesta comienza oficialmente con el desentierro del Pepino, un personaje colorido que simboliza la alegría desenfrenada; se dice que el Pepino muere al terminar el Carnaval y vuelve a la vida al año siguiente.

Mientras en las ciudades se vive el Corso Infantil y el Jisk'a Anata con danzas autóctonas como la Mohoseñada, en las zonas rurales y los barrios populares se realizan los "j'allupachas", rituales de agradecimiento a la Pachamama por las lluvias y las cosechas.

3. ​Potosí y la fe minera

​En la Villa Imperial, el Carnaval tiene un tinte social y minero. La celebración más emblemática es la bajada del Tata Q'aqcha, donde los trabajadores de las minas del Cerro Rico descienden hacia la ciudad cargando imágenes religiosas adornadas con platería y minerales.

Es un momento de profunda conexión con el "Tío de la Mina", la deidad que habita el subsuelo, a quien se le ofrecen ch'allas con alcohol y serpentina para pedir protección y abundancia en las vetas de plata.

4. La fiesta grande de santa cruz

carnaval 10

​En las tierras bajas, el Carnaval es una explosión de energía y elegancia. Se divide principalmente en el Gran Corso, donde las comparsas tradicionales escoltan a su reina en carros alegóricos monumentales, y los tres días de "mojazón" en las calles.

Durante estos días, el centro histórico y los barrios se llenan de música de bandas y tamboritas, mientras la gente juega con pintura y espuma. Es una celebración colectiva donde la jerarquía social se disuelve bajo el agua y el tinte.

5. El carnaval más churo

​Tarija ofrece el Carnaval más hospitalario y lírico de Bolivia. Todo empieza con el ciclo de Compadres y Comadres, donde la gente intercambia canastas adornadas con flores, frutas de temporada y tortas de pan para sellar una amistad eterna. En las calles se escucha el sonido melancólico del erque y la caja, mientras los chapacos bailan la rueda tarijeña.

Es un tiempo de coplas improvisadas, donde el ingenio y el humor se mezclan con el aroma de la albahaca y el sabor del vino y el singani.

6. ​El carnaval de la concordia

​Cochabamba se destaca por ser el punto de encuentro nacional con su Corso de Corsos. Al estar en el corazón del país, su Carnaval es una vitrina que resume todas las danzas de Bolivia. Un detalle único es la participación masiva de las fuerzas armadas, cuyos soldados preparan coreografías creativas y disfraces satíricos que parodian películas o eventos actuales.

Además, la gastronomía juega un papel central; el Carnaval no está completo sin un plato de puchero valluno, una sopa espesa y dulce que es el alma culinaria de la fiesta.

7. ​Chuquisaca y el carnaval típico

​En Sucre, se mantiene vivo el "Carnaval de Antaño", una celebración que rescata las tradiciones de la época republicana con estudiantinas que tocan mandolinas y guitarras.

Por otro lado, en las zonas rurales como Tarabuco, se celebra el Pujllay, una danza guerrera y ritual que conmemora la victoria de los indígenas sobre los españoles.

Los danzarines visten cascos pesados y sandalias de madera altas (ojotas) que marcan un ritmo marcial, creando un ambiente de gran solemnidad y orgullo histórico.

8. Carnaval Amazónico

carnaval 8

​En el norte amazónico, el Carnaval se tiñe del verde de la selva. En el Beni, destacan danzas como la de los Macheteros, con sus imponentes plumajes de paraba, que muestran una herencia mestiza entre lo nativo y lo jesuítico.

En Pando, el clima cálido dicta el ritmo de la fiesta, con comparsas que recorren las calles de Cobija bajo la influencia de los ritmos tropicales y una fuerte integración con la cultura fronteriza, donde la alegría es el idioma común por encima de cualquier límite geográfico.

Tradiciones y costumbres del carnaval boliviano

El Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, es una de las festividades más importantes del país que atrae a miles de turistas nacionales y extranjeros. FOTO/Daniel MIRANDA @APGNoticiasBo

El Carnaval en Bolivia es una fiesta que va más allá de los desfiles y las danzas. Es una época en la que las familias y las comunidades se reúnen para compartir comidas, bebidas y tradiciones ancestrales. Una de las costumbres más arraigadas es el juego con agua, harina y serpentina, que simboliza la alegría y la renovación.

Otra tradición importante es la "ch'alla", un ritual en el que se ofrece comida, bebida y otros elementos a la Pachamama en agradecimiento por las bendiciones recibidas.

Esta antigua costumbre, que se remonta a la época prehispánica, busca asegurar la fertilidad de la tierra, la prosperidad y la protección.

La ch'alla se realiza con la ofrenda de la q'oa, que se convierte en una forma de comunicación con la naturaleza y con los antepasados. Se realiza con gran respeto y reverencia.

Continuar leyendo

Especial

Truco o Mast’aku: El terror de Halloween y el banquete de las almas viajeras conviven en Bolivia que celebra con fe la fiesta de Todos Santos

Publicado

en

Halloween 1

Las primeras horas de noviembre traen consigo un aire de misterio y remembranza que se cierne sobre el mundo. Mientras en algunas ciudades la noche del 31 de octubre se llena de calabazas iluminadas y disfraces terroríficos, en Bolivia se prepara un encuentro más íntimo y profundamente simbólico: la festividad de Todos Santos y el Día de Difuntos.

La festividad de Halloween, con sus raíces en el antiguo festival celta de Samhain y su posterior cristianización llegó a Bolivia principalmente a través de la globalización, los medios de comunicación (películas, series, redes sociales) y el comercio. Es una celebración que ha echado raíces sobre todo en los entornos urbanos, donde jóvenes y niños participan en el "truco o trato" y en fiestas temáticas con disfraces.

A pesar de que Halloween crece en popularidad en las ciudades, no ha logrado penetrar la tradición arraigada de Todos Santos. Ambas festividades conviven en un fenómeno de sincretismo cultural selectivo, donde una no necesariamente desplaza a la otra, sino que en gran medida se desarrollan de forma paralela en diferentes contextos sociales, aunque el fervor por la tradición boliviana sigue siendo fuerte, especialmente en el seno familiar.

Halloween 4

Conexión con la muerte

mastaku 5

La tradición de Todos Santos en Bolivia (1 y 2 de noviembre) es un sincretismo religioso que fusiona las creencias católicas del Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos con la cosmovisión andina prehispánica, que entiende la muerte no como un final, sino como una transición a la vida eterna y un viaje al Ukhu Pacha (mundo de abajo o de las profundidades).

La creencia principal es que las almas o ajayus de los difuntos retornan al mediodía del 1 de noviembre para convivir con sus familiares durante 24 horas, y son despedidas al mediodía del 2 de noviembre. Para este reencuentro temporal, las familias preparan el “Mast'aku” o "Mesa de Todos Santos", un altar lleno de ofrendas cargadas de un profundo simbolismo.

El altar se concibe a menudo en tres niveles, que reflejan la cosmovisión andina: Janaj Pacha (mundo de arriba o celestial); Kay Pacha (mundo terrenal); y Ukhu Pacha (mundo de abajo o de las profundidades).

Cada elemento en la mesa es una herramienta de comunicación o ayuda para el alma visitante. Las t’antawawas, por ejemplo,  son quizás el símbolo más representativo. Son panes de dulce con forma humana (a veces llevan un rostro de cerámica o yeso pintado) que representan a la persona fallecida, sirviendo como un "cuerpo prestado" o envase físico para que el alma (musuj alma) pueda residir durante su visita terrenal.

mastaku 2

La t'antawawa representa la indivisibilidad cuerpo/alma. Si representan a adultos se les llama achachis (ancianos varones) o awichas (ancianas mujeres).

Las escaleras de pan (o escalera de cuerda) representan el puente o camino por el cual las almas descienden del cielo a la tierra el 1 de noviembre y ascienden de vuelta al mundo de arriba al mediodía del 2 de noviembre. Es un nexo entre lo terrenal y lo celestial.

Los caballitos o llamas de pan actúan como medios de transporte para el alma. En el caso de las llamas, ayudan a cargar las ofrendas que el difunto se llevará al retornar. En tanto,  el Sol y la Luna (panes redondos) simbolizan la representación del mundo de arriba y ayudan a alumbrar el camino del difunto, alejándolo de la oscuridad.

Se ofrece también a los difuntos los platos y bebidas que más disfrutaba el difunto en vida (como ají de fideo, cerveza, chicha, o refrescos) para que su espíritu se sienta satisfecho y recordado con amor.

La mesa también cuenta con velas que iluminan el camino de las almas y con flores (retamas, claveles, rosa) que embellecen la ofrenda y, en el caso de las retamas, sirven para ahuyentar a las malas presencias a la llegada del alma.

La cruz es un elemento de sincretismo católico que sirve como puente o escalera para que las almas suban a Dios y es un símbolo de vida. Finalmente, en cuanto a los colores,el morado y el negro simbolizan el luto y el dolor (para adultos), mientras que el blanco, celeste y rosado se usan para las almas de los niños, conocidos como "angelitos".

La despedida

mastaku 7

La culminación de la tradición boliviana se da el mediodía del 2 de noviembre. Tras 24 horas de oraciones, cantos, rezos y compañía, la familia procede al "plateo" o "recogimiento" de la mesa, un ritual de compartir las ofrendas. Los rezadores y visitantes que ayudaron a rezar por el alma reciben parte de la comida y las masitas (panes y dulces) para que el difunto se lleve consigo las oraciones y el amor de sus familiares.

Finalmente, la familia acude al cementerio para desarmar simbólicamente el altar, llevar las flores y los elementos al camposanto, y despedir al alma con cantos y rezos, asegurándose de que el espíritu retorne al cielo,hasta el siguiente año.

Esta tradición resalta el valor de la memoria familiar y la creencia de que, a través del Mast'aku, la vida y la muerte se unen en un ciclo continuo de respeto y amor.

Contrastes

- Halloween tiende a centrarse en el misterio, el terror y la diversión, buscando en sus orígenes ahuyentar a los malos espíritus con imaginería de monstruos, brujas y calaveras. Es una fiesta de consumo y espectáculo.

- Todos Santos y Día de Difuntos son una tradición que se vive con una profunda reverencia y un sentido de conexión espiritual. Su propósito no es ahuyentar, sino dar la bienvenida y compartir con los seres queridos que han partido, manteniendo viva la conexión familiar y comunitaria.

Continuar leyendo

Tendencias