Jenny Cárdenas: “Miro el futuro con esperanza”
La cantautora, musicóloga y socióloga Jenny Cárdenas, un referente de la música boliviana y representante del movimiento conocido como Nueva Canción Latinoamericana en el país, comenzó su recorrido por el mundo del arte cuando tenía solo nueve años de edad.
A lo largo de su carrera, llevó la música de su creación y de otros autores a distintos escenarios, nacionales e internacionales, y lo sigue haciendo. Recientemente se presentó en Buenos Aires y estuvo en India, invitada por el Instituto Cervantes de Nueva Delhi.
Cárdenas ha compartido escenario con grandes figuras de la música latinoamericana, como Silvio Rodríguez, Mercedes Sosa, Luis Alberto Spinetta y Litto Nebbia, entre otros. Asegura que sus referentes son Violeta Parra y Matilde Casazola. Cárdenas (JC), que asegura que mantiene el compromiso social que siempre la ha caracterizado, dice, en una entrevista con la revista Boliviana (BOL) que ahora está concentrada en cantar temas que hablan del renacer, de los nuevos comienzos y de ver el futuro con esperanza.
- BOL: ¿A qué edad incursiona Jenny Cárdenas el mundo del arte? ¿Cómo fue ese comienzo?
- JC: Comencé tocando guitarra a los 9 años en medio de una familia de buenos guitarristas y cantantes además de dos abuelos compositores. Aprender guitarra fue una elección natural y hasta el presente continúo estudiándola y descubriéndola, nuevos acordes, nuevas posibilidades creativas.
Canté casi a la misma vez, aunque recién a los 15 años cantar y tocar fue la manera de completar esta profunda vocación. Componer canciones un poco después fue parte de un proceso, de una búsqueda de expresar mis propias posibilidades musicales. Comencé a componer en los primeros años de la universidad.
- BOL: ¿Cuáles son los hitos más importantes que marcaron su carrera como cantante y compositora?
- JC: Sin duda, el guitarrista y cantor Eduardo Falú fue una referencia fundamental en la manera, principalmente, de tocar guitarra, pero las canciones de Violeta Parra, toda la música de lo que se llamó la Nueva Canción Latinoamericana fue el contexto ineludible de esos años. Poco después conocí a Matilde Casazola que siempre me pareció una artista maravillosa.
- BOL: Durante toda su carrera usted ha demostrado un compromiso social muy importante, ¿de dónde surge ese interés?
- JC: El compromiso social estaba en el ambiente universitario que demandaba libertad y democracia contra la dictadura militar. Era un ambiente que se vivía cada día pidiendo el retorno de los exiliados, pero también un ideal de cambiar lo que llamábamos “las estructuras” de una sociedad muy desigual y un país con mucha pobreza.
- BOL: ¿Cuáles son los escenarios más importantes en los que ha estado, dentro y fuera del país? ¿Qué anécdotas destacadas tiene?
- JC: Fuera del país canté en varios escenarios. Hace muy poco estuve en la Usina del Arte en Buenos Aires, Argentina y en cuatro ciudades de la India invitada por la Embajada de Bolivia y el Instituto Cervantes de Nueva Delhi y en la Universidad de Nueva York.
Representando a Bolivia cante en los grandes escenarios de la canción política de Berlín, Praga y el festival mundial de la juventud y los estudiantes en Moscú. Y en otros festivales culturales como el de Glastonbury y Womad (sigla de World Of Music, Arts & Dance) en Inglaterra y el Festival de Vancouver en Canadá. A propósito de los 500 años del descubrimiento de América fui invitada a cantar en varias ciudades de Suiza y Alemania.
En años recientes estuve en seis ciudades de Suecia y en Ginebra (Suiza) y Haarlem (Holanda), también en París en la Casa de América Latina. En Bolivia, participé en los Festivales de Cultura realizados en Sucre, fueron maravillosos, a los que llegaron figuras como Mercedes Sosa, Spinetta, y Eduardo Falú. Fueron grandes festivales; también canté con Silvio Rodríguez y Vicente Feliú de la Nueva Trova.
- BOL: ¿Dónde aprecian más la música boliviana, dentro o fuera del país?
- JC: La música boliviana que canto, las cuecas y otras de la época de la Guerra del Chaco y de la Revolución de 1952, es muy querida aquí y fuera del país. Es parte del repertorio que combino con canciones latinoamericanas y mis propias canciones.
En este año y el pasado, presenté conciertos con canciones de Mujeres Compositoras y un especial concierto con las canciones de Alfredo Zitarrosa del Uruguay en La Paz y Santa Cruz.
- BOL: ¿De su vasto repertorio cuál es su tema preferido y por qué?
- JC: Es difícil decir que hay un tema preferido de este amplio conjunto de canciones, porque cada momento, cada concierto, tienen nuevas canciones que son las preferidas, las elegidas. Pero es un ritual con el público cantar algunas canciones que completan esa fiesta de alegría que es cantar un concierto: Todo Cambia y el Regreso son las que pide el público, pero varias otras como La Maza, Te quiero, Las palomas del encierro...
- BOL: ¿Qué o quiénes le han inspirado en la creación de su obra?
- JC: Hay figuras mayores de diferentes músicas que son mis referencias: personalmente las armonías de la música popular de Brasil me encantan, pero las palabras de Serrat, las canciones de Silvio, las de Spinetta son maravillosas; y el folklore más genuino de la música venezolana de Simón Díaz, de Serenata Guayanesa entre otros las de Chabuca Granda y Nicomedes Santa Cruz del Perú, y muchos otros, como Agustín Lara y la música argentina.
Pero la inspiración es también una búsqueda. Es poner en música un ideal, un deseo, un paisaje, un sentimiento. Esa es en mi experiencia la manera de encontrar, de elegir las palabras que expresan, que hacen a una canción.
- BOL: ¿Qué cree que falta en Bolivia para incentivar la cultura musical en los jóvenes?
- JC: Principalmente la organización de festivales, concursos, de talleres, de creación de escuelas de composición y de estudio. Sin un estímulo y organización institucional no se pueden conocer las nuevas voces, las nuevas y nuevos músicos, no se puede producir un arte renovado.
- BOL: ¿Cuáles son sus proyectos actuales y futuros?
- JC: Actualmente estoy cantando nuevas canciones que hablan de la unidad como un valor central, de volver a empezar mirando con esperanza el futuro, del amor a la naturaleza y a nuestro país. Tenemos que creer que podemos escribir un nuevo capítulo de un país sano, con unidad y esperanza.
Personajes
“’La Bomba’ Me Salvó”: Fabio Zambrana, el compositor boliviano, revela cómo su éxito mundial lo sacó de la frustración y detalla sus proyectos más recientes con Azul Azul
Fabio Zambrana no es solo el rostro de Azul Azul, es el compositor y la fuerza inagotable detrás de un fenómeno musical que, dos décadas después, sigue conquistando el planeta. El creador de "La Bomba" se ha reinventado constantemente, consiguiendo imponer su marca en el mercado bolivianoy mundial.
En esta entrevista con Boliviana (BOL), Zambrana (FZ) nos abre la puerta a sus proyectos más actuales, desde documentales inéditos hasta colaboraciones globales, y reflexiona sobre la canción que, literalmente, le salvó la vida.
- BOL: ¿Cuál es el proyecto o canción más reciente de Fabio Zambrana y Azul Azul?
- FZ: Hace unos días lancé un disco de versiones titulado Serenatas, Cumbias y Cuartetos. Ya había publicado, durante la pandemia, un álbum de serenatas con guitarra acústica y pensé que sería una muy buena idea hacer ese mismo disco, esas mismas canciones, pero con un ritmo diferente.
- BOL: ¿Qué significa para usted la colaboración con los Nansana Dance Kids de Uganda?
- FZ: La colaboración con los Nansana Kids surgió de forma natural. Primero publicaron algo con "La Bomba" y yo reaccioné a su vídeo y el impacto fue tan grande en la gente que fueron ellos mismos quienes empezaron a decir: “Hagamos algo juntos”. Y pensé que sería una idea genial componer una canción tan bonita como la que hice.
- BOL: ¿Cuándo sale el documental oficial que está preparando sobre Azul Azul?
- FZ: El documental oficial de Azul Azul se estrena en 2026. Llevamos ocho años trabajando con un gran equipo, recopilando mucha información, mucha documentación y muchos vídeos inéditos. Hay canciones nuevas. Reunir a los miembros de la banda fue muy complicado porque cada uno ya tiene su propia vida. La mayoría ya no se dedica a la música, sino a otras cosas. Fue un trabajo enorme.
- BOL: ¿Cuáles son los planes o metas principales de Fabio Zambrana para los próximos años con la marca Azul Azul?
- FZ: Los planes o metas principales son sencillos. Seguiré haciendo música mientras Dios me dé vida. Seguiré componiendo canciones mientras Dios me dé salud.
Seguiré escribiendo libros. Mi tercer libro sale el año que viene. Ya escribí mi biografía. Escribí un libro titulado “Cómo ganar dinero con la música”. Quiero dar conferencias, pero quiero llevarlas a otro nivel. Así que, por ahora, siguen activos Fabio Zambrana y Azul Azul.
- BOL: ¿Por qué "La bomba" sigue siendo un éxito y un fenómeno viral más de dos décadas después de su lanzamiento?
- FZ: Es una pregunta muy interesante y difícil de responder. En la industria musical se dice que son canciones con vida propia. Es la descripción más clara y precisa que he escuchado. “La bomba” seguirá viva mientras haya fans que la sigan escuchando. Yo la compuse hace 27 años y los fans llevan 27 años escuchándola y bailándola.
- BOL: ¿Cómo se convirtió la gorra con la palabra "Bolivia" en el sello personal y símbolo de orgullo de Fabio Zambrana?
- FZ: Fue por casualidad. Un día, durante una entrevista en La Paz, me di cuenta de que había olvidado mi gorra. Salí corriendo a ver si podía comprar una y había una persona fuera del local que vendía gorras que decían Bolivia. La compré para salvar la situación y me la puse. A los fans les encantó tanto que empezaron a llamar al canal. Así se convirtió en mi seña de identidad.
- BOL: ¿Cómo fue su vida y carrera musical antes de la fama internacional con "La Bomba"?
- FZ: Fueron bastante difíciles. Soñaba con ser cantante desde muy joven, pero no encontraba el camino. Me costaba mucho soñar con ser artista, hasta el punto de pensar que estaba loco y que debería haber estudiado en la universidad. Antes de ser cantante, trabajaba limpiando baños, era jardinero, cortaba el césped, lavaba platos en restaurantes, lavaba coches, dormía en la calle porque no tenía dinero para pagar el alquiler. Mi vida antes de Azul Azul era muy difícil.
- BOL: Se dice que "La bomba" lo salvó, ¿por qué?
- FZ: Yo siempre digo que "La Bomba" me salvó la vida. Y es literal. Me salvó la vida, tanto económica como artísticamente. Económicamente, porque ya tenía 38 años y estaba desesperado. Estaba frustrado, amargado y triste, convencido de que me había equivocado al elegir ser artista. Y cuando "La Bomba" llegó a mi vida, Azul Azul pasó de ser un grupo que tocaba en bares para 100 personas a tocar en estadios de México, Estados Unidos y Centroamérica.
Artísticamente, también me salvó la vida, porque un artista necesita viajar, tocar en estadios y rodearse de los grandes. Y "La Bomba" lo logró para nosotros.
- BOL: Mencione los tres hitos más importantes que definen la carrera de Fabio Zambrana.
- FZ: Mucha gente cree que "La Bomba" definió mi carrera, y no es así. "La Bomba" fue la canción más exitosa, pero no fue lo que definió mi carrera.
Los tres hitos o situaciones más importantes que definen mi carrera fueron: el día en que decidí no volver a tener un trabajo que no fuera la música (en 1986); mi decisión de vida de alcanzar el mayor éxito que un artista puede tener; y mii decisión de vida de casarme con la mujer más hermosa del mundo.
Personajes
Carla Ortiz: La productora y actriz cochabambina presenta la primera gran película navideña para encantar al público de Bolivia y el mundo
Carla Ortiz es una de las figuras más versátiles y tenaces del cine nacional. Actriz, productora, empresaria y embajadora de Bolivia, su carrera es un puente constante entre Hollywood, las grandes producciones de la región y un profundo compromiso social que la ha llevado a zonas de conflicto y la ha posicionado en el Top 100 Líderes de América Latina.
Ahora, a días del estreno nacional de "Un Milagro de Navidad en La Paz" (4 de diciembre), su primera comedia romántica navideña, Ortiz (CO) habla con la revista Boliviana (BOL) sobre cómo se siente contar una historia de fe y comunidad y la complejidad de su próximo thriller feminista. Un diálogo sobre la magia de hacer cine y el arte en Bolivia.
- BOL: ¿Qué diferencia a “Un Milagro de Navidad en La Paz” de las comedias románticas navideñas extranjeras?
- CO: “Un Milagro de Navidad en La Paz” es una película con alma boliviana y corazón latinoamericano. Aquí la Navidad no es una postal importada: es un sentimiento colectivo. Nuestra historia nace de nuestros valores de comunidad, familia, servicio y fe, que todavía están vivos en el ADN cultural de Bolivia.
Las luces de La Paz, el folklore, las novenas, los villancicos, los buñuelos, las calles coloridas, la música, las montañas, la altura y el humor paceño… todo se une para crear una Navidad única. Es una película profundamente nuestra, pero con una historia tan honesta y humana, que se vuelve universal. Es Navidad contada desde Bolivia para el mundo.
- BOL: Como productora y actriz, ¿cuál fue el mayor desafío al equilibrar la visión artística con las exigencias de la producción?
- CO: El mayor desafío siempre es el tiempo. Producir es un acto de resistencia, y actuar es un acto de entrega. Como productora, debes estar pendiente de absolutamente todo: logística, clima, arte, actores, cámaras, permisos, horarios. Como actriz, necesitas silencio, concentración, sensibilidad, descanso, lo opuesto a la producción.
Equilibrar ambos mundos es como interpretar dos personajes a la vez: la que resuelve problemas y la que debe sentir profundamente. Pero también es un privilegio inmenso. Tener la visión global de la película desde el diseño de arte hasta el vestuario y la fotografía, me permitió construir junto a las cabezas de área una historia coherente, honesta y profunda.
- BOL: ¿Cuál es el “milagro” o el mensaje central que espera que el público boliviano se lleve de la película?
- CO: Que los milagros están en todas partes. A veces son pequeños, a veces son inmensos, pero siempre están ahí. A veces es un milagro atreverte a sentir, a perdonar, a ver tu país desde una reconciliación con tus prejuicios, y mirar con otros ojos aquello que creías ajeno a ti.
Espero que el público boliviano vea esta película como una propuesta de encuentro: entre generaciones, entre regiones y formas distintas de ver el mundo. Siento que nuestra Bolivia necesita volver a creer en su propia magia.
- BOL: ¿Existen planes de distribución internacional o en plataformas de streaming para la película?
- CO: Sí, por supuesto. Desde el inicio pensamos en una distribución internacional, el tiempo ha sido nuestro gran reto porque la producción ocurrió en un periodo extraordinariamente corto. Aun así, hemos avanzado pasos sólidos y en su momento compartiremos con el público boliviano dónde aterrizará esta película.
- BOL: ¿Qué le atrajo del thriller psicológico “Las Vidas de Laura” y qué puede adelantarnos de su estreno?
- CO: “Las Vidas de Laura” es el primer female revenge thriller del cine boliviano, y eso ya lo convierte en un proyecto histórico. Me atrajo su intensidad, la complejidad psicológica de los personajes, la posibilidad de explorar el trauma, la fuerza, la oscuridad y la resiliencia desde una narrativa femenina.
Me emocionaba volver a trabajar con Carlos Bolado y sumar a actrices internacionales. Es una película profunda, elegante, peligrosa y altamente emocional. Cochabamba será su corazón y su identidad.
- BOL: Al ser incluida en el Top 100 Líderes de América Latina, ¿cómo utiliza su plataforma artística para impulsar causas de liderazgo y paz?
- CO: Mi propósito en la vida es el servicio. El activismo para mí no es una profesión: es un acto de fe. He estado en zonas de conflicto donde la humanidad se convierte en un lujo, y ver eso cambia para siempre la forma en la que ves la vida. Mi plataforma artística la uso para abrir espacios de diálogo, puentes de reconciliación y memoria. Para amplificar voces que no tienen acceso. El arte puede ser un arma de luz.
- BOL: ¿De qué manera integra su compromiso social en su trabajo en la industria del cine?
- CO: Para mí, el cine y el activismo son inseparables. Cada película que he producido tiene un componente social, histórico o humano muy profundo. Siento una responsabilidad con mi país y con mi creador de contar historias que reparen, que revelen, que despierten. “Olvidados” fue un acto de memoria histórica. Creo que el cine puede ser un espejo que nos devuelve nuestra humanidad cuando la hemos olvidado.
- BOL: ¿Cómo preparó su etapa en telenovelas mexicanas para el cine de Hollywood y otros mercados?
- CO: Mi paso por las telenovelas fue un regalo inesperado. México me salvó. Las novelas me dieron visibilidad continental y me permitieron vivir del arte, formarme, fortalecerme, entender el oficio. Me convertí en la primera boliviana en Televisa, y luego vinieron Univisión, Telemundo, experiencias que me prepararon técnica y emocionalmente para volver más fuerte a Hollywood. Me dio la disciplina, la resistencia, la visibilidad y las herramientas para sostener una carrera internacional.
- BOL: ¿Siente un compromiso continuo de realizar cine con causa social o histórica, como lo hizo con “Olvidados”?
- CO: Sí. Es un compromiso con mi creador, con mi país y con mi conciencia. El cine sin propósito no me alcanza. Yo necesito que lo que hago tenga un sentido profundo: memoria, denuncia, justicia, empatía, reconciliación, incluso ahora que cuento una comedia. Para mí es vital que valga la pena: que deje algo en el corazón del público.
- BOL: ¿Cuál es su visión actual sobre el futuro del cine boliviano y qué se necesita para lograr mayor visibilidad internacional?
- CO: Creo que estamos viviendo uno de los mejores momentos del cine de autor boliviano. Tenemos talento desbordante, sensibilidad y creatividad. Pero para dar el siguiente salto necesitamos industria: inversión, políticas claras, fondos, infraestructura y voluntad de apostar por el cine comercial.
Yo trabajo con una fórmula que mezcla lo universal con lo local. “Un Milagro de Navidad en La Paz” es un puente hacia ese nuevo cine boliviano: uno que inspira, que emociona, que une, que muestra a Bolivia como un país cinematográfico y lleno de posibilidades.
Personajes
El legado de Ulises: Ulises Hermosa hijo, mejor conocido como Kusillo, aborda la monumental tarea de reinterpretar los himnos de su padre, compositor de temas inmortales
Ulises Hermosa Fernández (UH) creció con el nombre de una leyenda, pero con la misión de encontrar su propia voz. Hijo del inmenso Ulises Hermosa Gonzáles (cofundador de Los Kjarkas y compositor de temas inmortales), el músico boliviano se ha posicionado no solo como guitarrista de la aclamada banda Ch'ila Jatun, sino también con su propio proyecto solista más audaz.
En esta faceta, Kusillo, como es conocido, fusiona las raíces andinas con géneros urbanos, buscando deconstruir el sonido del Altiplano. Su más reciente trabajo, una profunda y respetuosa relectura de "Wayayay", tema compuesto por su padre, ha generado reacciones positivas en el panorama musical.
Ulises Hermosa hijo comparte con la revista Boliviana (BOL) la filosofía detrás de este homenaje, la razón de su diálogo con el Hip Hop y el tesoro inmaterial que su padre legó a Bolivia.
- BOL: ¿Qué sentimiento o recuerdo específico te llevó a elegir "Wayayay"—una de las composiciones más queridas de tu padre—para tu más reciente homenaje?
- UH: Wayayay no es solamente una obra en la que se manifiesta la visión o la voz de Ulises Hermosa como poeta o músico, sino que también simboliza el canto y el lamento de un pueblo, en cuyo eco resuena la voz primordial de la tierra. Es una canción de nostalgia y de añoranza.
Allí comprendí que el canto no pertenece al individuo, sino al espíritu que habita en el pueblo y que, a través de nosotros, busca su regreso a la raíz. Por todo ello elegí la canción Wayayay, por su añoranza y por ese llamado al regreso a nuestras tradiciones.
- BOL: Tu versión de la icónica canción introduce elementos contemporáneos como el Hip Hop-Rap, ¿la idea principal fue modernizar la canción?
- UH: Creo que la cultura del Hip Hop está profundamente enraizada en la voz del pueblo. Es increíble cómo, entre rimas y un beat, puede encontrarse un alto contenido social y filosófico. Más allá de buscar una modernización, quise unir dos géneros que, de alguna manera, comprenden ese mismo sentir; géneros que, en el fondo, comparten una hermandad y una fraternización simbólica.
- BOL: La versión incluye una estrofa escrita por ti. ¿Qué mensaje querías añadir en esta obra?
- UH: Las estrofas que incluí en el rapeo buscan jugar con ciertos elementos literarios y tradicionalistas. Por ejemplo, “Inka Ruphay”, nombre indígena de Fausto Reinaga, al que hace referencia en su obra “La razón y el indio”; o Nayjama, personaje principal de la obra de Fernando Diez de Medina, una de las cumbres de la literatura boliviana, mencionada incluso por Guillermo Francovich en su libro “Los mitos profundos de Bolivia”.
Todos estos elementos intentan recobrar la esencia de los Andes en los párrafos que son rapeados.
- BOL: Reinterpretar un tema considerado himno nacional genera expectativas, ¿sentiste presión? y ¿cómo manejaste las posibles críticas por modificar un clásico?
- UH: La versión original nunca será superada; no solo es un himno andino, sino también la esencia más pura de la andinidad y de la inocencia de nuestra cultura.
Efectivamente, sentí la presión, y más aún cuando la vara está tan alta. Pero algo que aprendí en este tiempo es que la vida, y la toma de decisiones, son un salto de fe. Cuando sigues un oráculo como este, debes estar preparado para todo tipo de críticas y saber afrontarlas; al mismo tiempo, debes estar listo para defender tu perspectiva y tu discurso.
- BOL: Más allá de las canciones, ¿cuál crees que es el legado más importante que tu padre, Ulises Hermosa Gonzales, dejó a la música boliviana y a su familia?
- UH: Más allá del inmenso legado musical que mi padre dejó a mi familia y a las futuras generaciones de artistas bolivianos, su huella más profunda está en el espíritu. Ulises Hermosa nos heredó una forma de mirar y sentir el mundo: la sensibilidad de un hombre sencillo, profundamente ligado al pueblo, a la tierra y a sus raíces. Su vida fue un viaje sonoro y humano.
Como un investigador del alma andina, exploró los instrumentos, sus matices y sus silencios, dando nueva vida a la quena y a la zampoña. Fue también uno de los mejores constructores de instrumentos de viento andinos del país.
Pero su legado no se detuvo en lo técnico. Rescató el idioma quechua con orgullo, componiendo Sunchu Tikitay, la primera canción completa en quechua de Los Kjarkas. Además, en su incansable búsqueda, estudió y rescató el chuntunqui, un ritmo que elevó desde las raíces hasta convertirlo en la nueva balada andina.
- BOL: ¿Este homenaje a tu padre con "Wayayay" es, tal vez, el más especial que has hecho?
- UH: El más especial, el más nostálgico, y aquel que me ayudó a acercarme más a la labor de mi padre: a su visión, a su perspectiva de vida, y a comprender con mayor profundidad los arquetipos de nuestra cultura andina. Mi padre será siempre una figura fundamental, una voz que atraviesa el tiempo, no solo en mis trabajos futuros, sino también en los de otros artistas que deseen seguir esta senda.
- BOL: ¿Qué representa el personaje del Kusillo para ti, y por qué este nombre se convirtió en la bandera de tu identidad artística para proyectos en solitario?
- UH: El Kusillo es la representación viva de la transgresión y la alegría sagrada; es quien da la bienvenida a la época de la cosecha y el vínculo entre el mundo humano y el espiritual. A través de esa transgresión y de ese caos, devuelve el equilibrio a la comunidad.
Me siento, de alguna manera, muy identificado con este personaje: por la alegría desbordante que puede estallar en una fiesta o júbilo, pero también porque, detrás de la máscara, existe algo mucho más complejo que solo algarabía y picardía. El Kusillo es para mí un centinela de los tiempos, marqués de la cabriola, loco innato, príncipe de los arlequines, mediador de los actos buenos y malos de la Tierra.
-
Tecnología y Aeronáutica2 semanas atrás“Bolivia en el mundo, y el mundo en Bolivia”: Juan José Galvarro Requena, el Gerente General más jóven de BoA, asume el mando con el objetivo de que el pasajero boliviano sienta orgullo por la aerolínea bandera del país
-
Turismo2 semanas atrásDestinos: Cinco lugares imperdibles para pasar las vacaciones de fin de año en Bolivia
-
Portada2 semanas atrásElegancia en Ruta: Una Edición que Acelera el Progreso Boliviano
-
Personajes2 semanas atrásCarla Ortiz: La productora y actriz cochabambina presenta la primera gran película navideña para encantar al público de Bolivia y el mundo
-
Cine y Cultura6 días atrásMatilde: La sencillez consciente y las lecciones de vida de la poeta que vistió de música a Sucre y a todo un país
-
Inversión y negocios1 semana atrásPil Bolivia celebra 65 años alimentando al país: La empresa avanza con una visión estratégica que la consolida como pilar de la industria láctea y de alimentos
-
Hogar y Salud4 días atrásNavidad: Diez ideas brillantes para una decoración festiva fácil y accesible en el hogar
-
Personajes5 horas atrás“’La Bomba’ Me Salvó”: Fabio Zambrana, el compositor boliviano, revela cómo su éxito mundial lo sacó de la frustración y detalla sus proyectos más recientes con Azul Azul
