Personajes
Juliana Barrientos: “Aprendí a confiar en mí misma y a no dejarme vencer por el miedo»
Juliana Barrientos Gaidrikh, nacida el 10 de marzo de 1997 en Cochabamba, Bolivia, es una destacada reina de belleza y modelo, reconocida por su reciente éxito como Miss Bolivia 2024 y su participación en el certamen Miss Universo 2024. Desde pequeña, Juliana ha demostrado ser una persona multifacética: es bioquímica, políglota y pianista. Sus vestidos y su empatía con la gente marcaron tendencia.
Juliana comenzó su carrera en el mundo de los concursos de belleza al ser coronada Miss Cochabamba 2024 el 26 de enero de ese año. Posteriormente, representó a su ciudad natal en el certamen nacional Miss Bolivia, donde se destacó entre 26 candidatas y ganó el título de Miss Bolivia Universo 2024. En el Miss Universo 2024, realizado en México, logró ubicarse entre las semifinalistas, alcanzando el Top 12 y recibiendo el premio "La Voz de Oro" por su proyecto social.
La cochabambina aceptó conversar con Boliviana, la revista a bordo de BoA, y dijo que representar a Bolivia fue el honor más grande de su vida. “Significó mostrar al mundo la esencia de mi país: nuestras raíces, nuestra fuerza, nuestra pasión”.
- BOL: ¿Cómo te sentiste al convertirte en la primera Miss Bolivia en llegar al Top 12 de Miss Universo después de 18 años que una boliviana no llegaba a esa fase de clasificación?
- JB: No hay palabras que puedan encapsular lo que sentí en ese momento. Saber que hice historia para mi país me llenó de un orgullo tan profundo que las lágrimas no pudieron contenerse. Fue como llevar conmigo el corazón de cada boliviano, cada esperanza y cada sueño. Sentí que, de alguna manera, todos estábamos ahí, gritando al unísono que Bolivia merece ser vista y reconocida. Después de 18 años, demostrar que podemos llegar lejos me recordó que con actitud siempre positiva, todo va a ser posible.
- BOL: ¿Qué significado tuvo para ti representar a Bolivia en un escenario global y llegar a un nivel destacado?
- JB: Representar a Bolivia fue el honor más grande de mi vida. Significó mostrar al mundo la esencia de mi país: nuestras raíces, nuestra fuerza, nuestra pasión. Llevar mi cultura, mi historia y mi identidad a un escenario global me dio el sentido de ser un puente entre nuestras tradiciones y el mundo. Llegar tan lejos no fue solo un logro personal, sino un tributo a todos los que soñamos con ver a Bolivia brillar.
- BOL: ¿Cuál fue el momento más emocionante durante tu participación en Miss Universo?
- JB: El momento más emocionante fue sin duda escuchar mi nombre cuando anunciaron el Top 12. En ese instante, todos los sacrificios, las horas de trabajo y todo el esfuerzo que hay detrás de una preparación se tradujo en pura emoción. Sentí que mi corazón latía al ritmo de los millones de bolivianos que me apoyaban. Era como si todo lo que había soñado se materializara en un solo instante.
- BOL: ¿Cuáles fueron los principales desafíos que enfrentaste durante la competencia?
- JB: La competencia fue un reto constante, tanto físico como emocional. Las horas de preparación, las expectativas, y la presión de representar dignamente a mi país fueron grandes desafíos. También hubo momentos de soledad y de cuestionamientos internos, pero cada uno de ellos me fortaleció. Aprendí a confiar en mí misma, a sostenerme en mis raíces y a no dejarme vencer por el miedo.
- BOL: ¿Cómo manejaste la presión de representar a un país con una rica cultura y historia?
- JB: Honrando mis raíces. Sentí cada momento como una responsabilidad, pero también como un regalo. Cada paso en el escenario fue una danza de respeto hacia mi tierra, hacia mis ancestros y mi gente. La presión existió, pero la convertí en fuerza, en pasión por mostrar quiénes somos y por qué Bolivia es especial, como siempre lo dije quise mostrar al universo de que estamos hechos los bolivianos.
- BOL: ¿Qué habilidades o estrategias te permitieron destacarte entre las demás candidatas?
- JB: Más allá de la preparación técnica y física, creo que ser auténtica fue lo que me permitió destacar. Llevé cada sonrisa, cada palabra y cada paso con sinceridad, mostrando quién soy y de dónde vengo. También utilicé mis habilidades como profesional y mi compromiso con el cambio social, demostrando que una Miss puede ser belleza y propósito.
- BOL: Algo muy importante es haber ganado un premio por tu proyecto social, el esmalte contra la violencia, ¿cómo crees que influirá este logro en las futuras generaciones de mujeres bolivianas?
- JB: Este logro es una semilla de esperanza. Espero que inspire a muchas mujeres a creer en sus proyectos, a saber que sus ideas pueden cambiar vidas. Quiero que vean que cada esfuerzo por protegernos y cuidar unas de otras vale la pena. Este premio muestra que las mujeres bolivianas no solo soñamos sino que también actuamos, creamos, protegemos y luchamos por un futuro mejor. –
-BOL: ¿Qué mensaje quieres transmitir a las jóvenes bolivianas que sueñan con participar en con-cursos de belleza?
- JB: Sueñen sin límites, porque los límites solo existen en nuestras mentes. Ser Miss es mucho más que una corona; es una plataforma para crecer, para empoderar, para representar. No se trata de ser perfectas, sino de ser valientes, auténticas y comprometidas con sus sueños. Si yo pude, ustedes también pueden.
- BOL: ¿Qué proyectos o iniciativas tienes planeadas para seguir promoviendo la cultura y valores bolivianos?
- JB: Mi compromiso sigue firme con mi proyecto social, el esmalte detector de sustancias, que busca proteger y empoderar a las mujeres frente a la violencia. Planeo expandirlo, alcanzar más comunidades y trabajar para que su impacto sea aún mayor en el ámbito nacional e internacional. Además, deseo seguir innovando desde mi profesión como bioquímica y farmacóloga, desarrollando soluciones que no solo promuevan la salud y el bienestar, sino que también generen cambios reales en la vida de las personas. Quiero continuar creando e impulsando iniciativas que integren la ciencia y la cultura para mostrar al mundo el valor y el ingenio boliviano.
DATOS RELEVANTES
Juliana Barrientos Gaidrikh, nacida en Cochabamba, Bolivia, de madre ucraniana y padre boliviano, ha experimentado una influencia significativa de su origen ucraniano en su vida y carrera.
Diversidad Cultural: Desde pequeña, Juliana creció en un entorno que combinaba dos ricas culturas. Esta mezcla le permitió aprender cinco idiomas y desarrollar una mentalidad inclusiva y respetuosa hacia otras culturas. La educación que recibió en Ucrania durante su infancia también le proporcionó una base sólida en valores culturales y sociales.
Música como Conexión: La música ha sido una parte integral de su vida, gracias a la influencia de su madre, quien es pianista. Juliana ha encontrado en el piano no solo una forma de expresión artística, sino también un medio para conectarse con sus emociones y transmitir mensajes positivos a través de su arte. Ella menciona que la música es una fuente de inspiración que le ayuda a comunicarse con el público y a abordar temas importantes.
Proyectos Sociales: Su compromiso con causas sociales se ha visto potenciado por sus experiencias personales y familiares relacionadas con la guerra en Ucrania. Juliana ha utilizado su plataforma como Miss Bolivia para abogar por la diversidad sexual, la salud mental y el medio ambiente. Su proyecto "EcoBurbujas", que busca reciclar aceite usado para crear jabones ecológicos y generar empleo para mujeres vulnerables, refleja su deseo de hacer un impacto positivo en la comunidad.