Connect with us

Publicado

en

4

Gabriel Chávez Casazola es una de las voces destacadas de la poesía boliviana contemporánea. Su obra, marcada por una profunda reflexión sobre la existencia, la identidad y el papel de la literatura en el mundo actual, ha trascendido las fronteras de su país y ha sido reconocida en diversos escenarios internacionales.

En esta entrevista con la revista Boliviana (BOL), Chávez Casazola (GCH) nos invita a adentrarnos en su universo creativo y a descubrir los secretos de su poesía.

Desde sus inicios literarios en el seno de una familia de artistas, hasta su encuentro con su voz poética en las selvas del Beni, el autor nos revela los momentos clave que han marcado su trayectoria y su visión del mundo.

A través de sus respuestas, exploramos los temas que lo inspiran, sus procesos creativos y su visión sobre el papel de la literatura en la sociedad contemporánea.

ENTREVISTA (2)

BOL: ⁠¿Cuándo y cómo comenzó su carrera literaria? ¿Qué lo inspiró a dedicarse a la literatura?

- GCH: Tuve la suerte de nacer en una familia de escritores y artistas. Crecí rodeado de libros y árboles, en una antigua casa solariega de Sucre, donde me entregué a la lectura desde muy pequeño y desde entonces no he dejado de hacerlo.

En la adolescencia comencé a escribir tras una temprana crisis existencial, que me llevó a preguntarme por la existencia de Dios y el sentido de la vida. Tampoco he dejado de hacerlo. Después, en la juventud, publiqué un par de libros iniciales, de exploración, hasta que encontré mi voz poética (o ella me encontró) en pleno monte beniano, apenas pasados los 30 años.

Desde entonces me dediqué a escribir poesía y a divulgar este género literario, que es toda una forma de ver la vida.

- BOL: ⁠¿Cuál es su obra más destacada, en su opinión? ¿Por qué la considera así?

- GCH: Mis tres libros de la década pasada: “El agua iluminada” (2010), “La mañana se llenará de jardineros” (2013) y “Multiplicación del sol” (2018) han tenido una importante acogida entre los lectores bolivianos y de otros países.

Varios de los poemas que los integran han sido traducidos –a diez idiomas, hasta el momento- y publicados en antologías de mi poesía o junto a la de otros autores.

Por razones siempre misteriosas, algunos poemas han encontrado especial resonancia: “La canción de la sopa”, “1972”, “Promesa. Donde el poeta conversa con su hija”, “Alivios”, “Los patios son para la lluvia”, “Tatuajes”, “Se busca” y “De la procedencia de la luz”, por citar los más publicados. Una selección personal de mi poesía, Cámara de niebla, tiene ya siete ediciones en distintos países.

ENTREVISTA (3)

- BOL: ¿Cómo describiría su estilo literario?⁠ ⁠¿Cuáles son los temas o motivos que más le interesan explorar en su escritura?

- GCH: Es muy difícil intentar definir o describir la propia poesía. Quienes han estudiado mis libros o los han leído con atención y comentado, anotan que es una poesía conversacional, a menudo narrativa, con numerosas referencias a la historia, a la llamada cultura culta y la cultura pop, y en constante diálogo con otros autores, vivos y muertos, cercanos y remotos.

Estoy consciente de que varios de mis poemas piden un lector educado, pero que en general mi poesía puede conectar emocionalmente con personas de distintas generaciones y sensibilidades, en la medida en que aborda temas universales

- BOL: ⁠¿Qué papel juega la poesía en su obra? ¿Cómo la relaciona con la narrativa?

- GCH: En mi adolescencia y temprana juventud escribí también narrativa, pero la poesía es posesiva y finalmente me entregué sólo a ella y a sus seducciones. Es el centro de mi producción literaria y de mi labor como docente y gestor cultural.

- BOL: ⁠¿Cómo cree que la literatura puede reflejar la realidad social y cultural del país?

- GCH: Todo creador es un hijo de su tiempo y del lugar o lugares donde ha nacido, crecido y vivido. En esa medida, sea que refleje su realidad circundante de forma deliberada o no, ella de alguna manera impregnará su obra, así fuera por negación.

Por ejemplo, aunque parezca paradójico, nada dice más del tiempo y la circunstancia de su autor que la literatura fantástica. Yo en mis poemas hago pocas referencias explícitas a Bolivia, pero soy irremediablemente un poeta boliviano nacido en los años 70 del siglo XX, con todo lo que eso significa, y escribo desde ese lugar en el tiempo y en el espacio, por más universal que busque ser a la hora de escribir.

- BOL: ⁠¿Qué autores o poetas lo han influido en su escritura? ¿Por qué?

- GCH: Muchos, de las más variadas épocas y procedencias, y no sólo poetas, sino también narradores, ensayistas y, especialmente, filósofos, teólogos y místicos. También me han influido mucho el cine y las artes plásticas. 

- BOL: ¿Qué proyectos literarios tiene en marcha actualmente? ¿Puede hablarnos un poco sobre ellos?

- GCH: Estoy preparando dos nuevos libros, escritos a partir de la pandemia de 2020. Este año se publicará una antología de mi poesía en Rumania, por lo que estaré visitando ese país, así como España y Portugal. También aparecerá en Honduras una segunda edición de mi poesía reunida, que salió hace muy poco en Ecuador con el título de “Cuadernos de la luz”.

- BOL: ¿Cómo ve el futuro de la poesía boliviana? ¿Qué desafíos y oportunidades cree que se presentan?

- GCH: Bolivia es un país de una larga y fértil tradición poética que recién está descubriéndose fuera de nuestras fronteras (sobre todo por el tesón de algunos autores, gestores y editores independientes), lo que abre muchísimas oportunidades de lectura y divulgación. Y, por supuesto, veo con alegría que hay nuevas generaciones de autores que abrazan la poesía con pasión y rigor, ambos requisitos indispensables para ejercer este oficio maravillosamente inútil.

Personajes

PIRAÍ SIN LÍMITES

Publicado

en

Por

El guitarrista boliviano expande su universo sonoro entre el virtuosismo de la guitarra clásica, la potencia del rock y la profunda magia de los ritmos bolivianos

Quienes han asistido a los recientes conciertos de Piraí Vaca (PV) habrán notado una transformación. El hombre que durante tres décadas cautivó a los teatros del mundo sentado solemnemente con una guitarra clásica de nylon, hoy se planta de pie sobre el escenario, empuñando un instrumento electroacústico de cuerdas de metal.

Esta evolución no es una ruptura con su pasado clásico, sino una expansión de su ecosistema sonoro. En esta íntima conversación con la revista Boliviana (BOL), el virtuoso guitarrista boliviano nos abre las puertas de su taller creativo, donde conviven Bach, el metal progresivo, el folklore nacional y la nostalgia de los ríos de su infancia.

Piraí por Limbergh Ibáñez 2025 4

- BOL: En los últimos meses ha desarrollado una intensa agenda. ¿Qué considera que ha marcado esta etapa de su carrera y por qué?

- PV: Si tuviera que elegir lo que más ha marcado mi carrera recientemente, sin duda son estos últimos tres años dedicados al rock y al pop. Ha sido un hito sorprendente: pasé de la guitarra clásica de cuerdas de nylon a una electroacústica con cuerdas de metal, tocando de pie tras 30 años de hacerlo sentado.

El desafío ha sido traer toda una banda —cantante, acompañamiento, bajo y batería— a una sola guitarra, interpretando versiones complejas sin efectos, ‘loops’ ni pistas adicionales. Esto no es un cambio de rumbo, sino un enriquecimiento de mi mundo sonoro.

 - BOL: Su repertorio suele tender puentes entre la música clásica universal y la identidad boliviana. ¿Cómo ha evolucionado esa propuesta en sus presentaciones más recientes?

- PV: Mi interés por la música es muy amplio. Estudié guitarra clásica formal durante 14 años en Argentina, Cuba, Estados Unidos y Europa para absorber esa cultura y, con ese conocimiento, trabajar nuestra música boliviana. De ahí nació en 2006 mi disco Aires Indios, centrado en la música nacionalista boliviana de la primera mitad del siglo XX.

Yo no soy un músico criollo ni un folklorista tradicional; me nutro de ellos y los admiro, pero busco que la música nacional suene bajo mi propia perspectiva. Para mí, la música funciona como las relaciones o la comida: un padre te aporta algo, un amigo otra cosa, y no comes fricasé o salteñas todos los días. En mi vida coexisten Linkin Park y AC/DC para entrenar, John Dowland en el laúd para reflexionar, y Michael Jackson para bailar. Toda esa diversidad alimenta mi propuesta actual.

Piraí por Limbergh Ibáñez 2025 2

- BOL: Cada concierto implica un diálogo distinto con el público. ¿Qué experiencias o reacciones le han sorprendido durante sus últimas giras?

- PV: En cada concierto busco construir un discurso que despierte distintas dimensiones del ser humano. Cuando diseño un repertorio apunto a tres niveles fundamentales: el emocional, para que la música justifique que alguien haya salido de su casa y pagado una entrada; el intelectual o racional, donde la estructura y la belleza de la obra despierten la mente y revelen la genialidad de la creación humana; y finalmente, el plano metafísico, que conecta con sensaciones etéreas.

Lo que siempre me sorprende y conmueve es ver cómo el público reacciona ante esa búsqueda, cómo se asombra al ver cómo un entrenamiento de años logra hacer que lo sumamente difícil parezca fácil sobre el escenario.

- BOL: Usted ha trabajado en la difusión de compositores bolivianos en escenarios internacionales. ¿Qué nuevas obras o autores ha incorporado recientemente a su repertorio?

- PV: Mi compromiso con los compositores bolivianos es de siempre y para siempre. En este momento, mi proyecto más grande y anhelado es un disco dedicado exclusivamente a la música del oriente boliviano, el cual ya tengo avanzado en un 60 por ciento. Me he ocupado mucho antes de la música de los valles y de los Andes; ahora me sumerjo en los llanos.

- BOL: En una época en la que la música se consume de forma inmediata a través de plataformas digitales, ¿cómo logra mantener vigente el interés por la guitarra clásica?

- PV: Nos adaptamos. Utilizamos las redes sociales y las plataformas digitales para mostrar lo que hacemos, lo que hemos hecho y lo que vendrá. Sin embargo, nosotros tuvimos la gran fortuna de consolidar nuestro público mucho antes del advenimiento de las redes; ya llenábamos las salas en nuestras giras. Las plataformas digitales hoy son un excelente complemento para informar y llegar a nuevas generaciones que tienen otra percepción del tiempo y de la inmediatez, pero la esencia de la música en vivo permanece intacta.

- BOL: Bolivia atraviesa un momento complejo en distintos ámbitos. Desde su perspectiva como artista y embajador cultural, ¿qué papel puede desempeñar la música para fortalecer el diálogo y la identidad del país?

- PV: El arte siempre ha sido el estandarte donde las sociedades y las generaciones reflejan sus sentires. Lo vimos a mediados del siglo pasado, cuando la música andina se convirtió en el reflejo de la identidad nacional; o en los años 50 y 70 en Santa Cruz, donde la voz de Gladys Moreno se transformó en el canto de la pujanza de los llanos y de toda Bolivia. La música no solo nos ayuda a transitar la vida, sino que simboliza de manera profunda los anhelos de un pueblo y tiende puentes de entendimiento donde las palabras a veces no alcanzan.

- BOL: Después de tantos años de carrera, ¿qué desafíos artísticos continúan motivándolo y qué metas se ha propuesto para los próximos años?

- PV: Vivo con la maravillosa sensación de que lo mejor está por venir. No hablo de reconocimientos externos, sino de mi propia relación con el instrumento: recién siento que empiezo a ser verdaderamente dueño de mi arte y capaz de esculpir la música de forma duradera.

Mis desafíos son enormes. Quiero seguir explorando la guitarra de nylon y la de metal, pero también tengo la meta de dejar de estar tan solo en el escenario. Uno de mis grandes sueños actuales es fundar y componer para una banda de metal progresivo, con batería, teclado, guitarra eléctrica y cantante. El rock es algo que llevo en lo más profundo del corazón.

Piraí por Limbergh Ibáñez 2025 1

- BOL: ¿Qué proyectos vienen en los próximos meses? ¿Habrá nuevos conciertos, grabaciones, colaboraciones internacionales o iniciativas culturales que el público deba seguir de cerca?

- PV: Mi vida es tocar. Continuaré con mi gira anual por Bolivia y nuestra habitual gira por Europa entre noviembre y diciembre, recorriendo varios países. También estamos planificando el retorno a escenarios de Asia —donde ya hemos tocado en Japón, Corea, India y China— y nuestros conciertos año por medio en Estados Unidos.

Todo esto convivirá con la grabación del disco de música de los llanos, nuevas versiones de rock-pop como solista, y colaboraciones muy especiales con artistas bolivianos que me entusiasman mucho. En medio de todo esto, mi gran proyecto diario sigue siendo aprender a disfrutar cada vez más de mi familia, de mi amada, de mis hijos y de mi hogar.

Continuar leyendo

Personajes

Fran Aliss

Publicado

en

Por

El cantautor cochabambino revoluciona la escena con "Ya no tengo tiempo", un tema que se ha vuelto viral, y proyecta la exportación de la música boliviana

El sonido de la música independiente en Bolivia se está reescribiendo con fuerza, y Fran Aliss (FA) se ha consolidado como uno de sus protagonistas principales.

Con una propuesta que equilibra la frescura del indie pop y honestidad lírica, el cantautor cochabambino ha logrado conectar con una generación que busca autenticidad en cada acorde. Sus canciones ya no solo resuenan en los auriculares locales, sino que empiezan a trazar una ruta internacional que rompe los esquemas tradicionales.

Su más reciente lanzamiento, "Ya no tengo tiempo", se ha convertido rápidamente en un fenómeno tanto en plataformas de streaming como en tendencias virales de redes sociales. En esta entrevista con la revista Boliviana (BOL), Aliss desglosa el proceso detrás de su nuevo éxito y las ambiciosas metas que guían su camino este 2026.

KODAK VISION_14.jpg

- BOL: ¿Cómo nace tu nueva canción "Ya no tengo tiempo"?

- FA: Un día me levanté y tenía la melodía de la intro en bucle en mi mente. Le puse acordes y ritmo ese mismo día. Se podría decir que la idea vino a mí, yo solo tuve que ejecutarla. La letra nace de la frase ‘ya no tengo tiempo’, que era una frase que escribí porque quedaba bien con la melodía, luego fue que le di el sentido a la temática en la canción completa.

- BOL: La letra dice con mucha fuerza "ya no tengo tiempo, ya no tengo energía". ¿Por qué decidiste cantarle a ese punto de quiebre en las relaciones?

- FA: Decidí cantarle a esto porque es algo que me sucedió y que nunca había escuchado en una canción antes. Era algo que tenía guardado en mí hace tiempo y recién tuve la claridad mental para poder hacerlo bien.

- BOL: ¿Cómo fue el proceso en el estudio para lograr ese sonido pop e indie tan limpio?

- FA: La canción fue producida en el estudio de la Boliganga, con una guitarra de cuerdas nailon súper antigua (o como yo le digo, guitarra de guerra). Para lograr esta canción me basé en experiencias pasadas de canciones mías que ya habían funcionado bien, en este caso específico la canción ‘Bajo presión’ fue mi referencia sonora. Además, la canción suena así de limpia y compacta gracias al gran trabajo de mezcla del productor de la casa, Jan-Ivo Söchtig.

- BOL: ¿Qué tal ha sido la respuesta de tus seguidores con el estreno del videoclip?

- FA: Tremenda, el video hizo gran trabajo en YouTube y TikTok también. Hemos recibido miles de comentarios apoyando, y la verdad que es un sentimiento muy lindo. El trabajo que hicimos junto a los chicos de ABF (la productora del videoclip) fue genial. Estoy muy agradecido con el público por todo.

IMG_2294.jpg

- BOL: La canción ha recibido mucho apoyo en las redes. En TikTok incluso hubo trends. ¿Qué te pareció esa reacción?

- FA: Es la reacción soñada de cualquier artista emergente, decenas de miles de posts usando la canción. Es increíble cómo TikTok mueve tanta gente. TikTok es una parte central de la difusión de la música, es algo a lo que le dedicamos tiempo y pensamiento estratégico. Ver que todo ha resultado así es increíble. Es muy interesante cómo una red social puede cambiar tu vida.

- BOL: En tus últimos proyectos visuales muestras una Cochabamba muy moderna y vanguardista. ¿Qué tan importante es para ti exportar esa imagen de la ciudad?

- FA: Cochabamba es un lugar muy especial para mí, y siento que hay cosas de nuestra cultura que no son tomadas en cuenta al momento de difundir la región. Cochabamba es mucho más que solamente buena gastronomía, Cochabamba es una capital del movimiento artístico como lo es del entretenimiento.

Hay mucho estilo bohemio y mucha mística de la cual no se habla. También somos una ciudad bien cuidada. Es un lugar que merece difusión y por eso aprovecho de hacerlo cuando tengo la oportunidad.

- BOL: Has mencionado antes tus ganas de experimentar con ritmos bolivianos como el taquirari o el caporal. ¿Ya se viene algo de esa fusión en tus próximas canciones?

- FA: He estado estudiando la música boliviana y tengo muchas ganas de jugar con esos ritmos tan geniales y únicos. Ya tengo un par de maquetas con ritmos bolivianos, pero probablemente no vean la luz hasta los últimos meses de este año.

- BOL: Este año has estado muy activo lanzando sencillos como "Siempre", "Solo para verte" y ahora este estreno. ¿Se viene un álbum completo o un EP para los próximos meses?

- FA: Este año pienso enfocarme en sencillos, una vez me encuentre consolidado, me encierro en el estudio a producir el álbum. Para mí un álbum es un proyecto serio, y debe ser algo que se hace muy meticulosamente. Probablemente el próximo año salga con un álbum, mi idea es que ese álbum deje una huella en nuestra cultura.

IMG_1990.jpg

- BOL: Hace poco comentaste en tus redes que extrañas los escenarios. ¿Cuándo vuelves a tocar en vivo con una gira y qué ciudades planeas visitar pronto?

- FA: Después del lanzamiento de ‘Ya no tengo tiempo’ oficialmente he vuelto a los escenarios (¡Al fin!). He comenzado con Santa Cruz y tuve dos fechas increíbles en mi querida Cochabamba. Tengo muchas ganas de tocar en La Paz ya que siempre que voy la paso genial. Quisiera tocar en todos los departamentos del país, y luego ver de armar shows en países vecinos.

- BOL: Después de haber llevado tu música a escenarios de Buenos Aires y España, ¿cómo ves el crecimiento de la escena indie boliviana hacia el exterior?

- FA: Creo que en Bolivia recién está comenzando todo esto del indie. En mi experiencia en otros países me he dado cuenta que el indie es uno de los géneros más populares del momento, es por eso que creo que el indie es uno de los mejores caminos para exportar nuestra música nacional.

- BOL: ¿Cuál es el siguiente paso o la meta más importante que quieres cumplir en lo que queda de este año?

- FA: Tengo tres metas clave. Este año quiero lograr tocar en todos los departamentos de nuestro país, alcanzar 300.000 oyentes mensuales en Spotify y dar al menos un show fuera de Bolivia.

Continuar leyendo

Personajes

Forjador de futuro: Kristof Henningsson es un emprendedor que superó la pobreza extrema en su natal Oruro y hoy conecta a Bolivia con el mundo tecnológico

Publicado

en

Por

Kristof Henningsson Reyes (KHR) no es el típico empresario que nació en cuna de oro, aunque su apariencia y apellido sugieran lo contrario. Nacido en Oruro y radicado en Suecia, este joven de 28 años tiene una historia de contrastes profundos: desde caminar por las calles bolivianas sin tener 20 bolivianos para comer, hasta liderar proyectos tecnológicos que hoy conectan a Bolivia con el mercado laboral global.

​En esta charla con la revista Boliviana (BOL), Henningsson revela que su verdadera ambición no es acumular ceros en una cuenta bancaria, sino "moverle la vida" a quienes, como él en su momento, solo necesitan una oportunidad. A través de su academia, busca que el inglés deje de ser un privilegio de élite para convertirse en la herramienta que saque a miles de bolivianos de la precariedad económica mediante el empleo remoto y la capacitación técnica.

IMG_3478

​- BOL: Para quienes aún no conocen tu trayectoria, ¿quién es Kristof Henningsson Reyes y qué es lo que realmente lo mueve?

- ​KHR: Soy una persona muy humilde que experimentó momentos de la vida muy diferentes. Kristof conoce lo que es realmente la pobreza máxima; mucha gente tiene la percepción de que, por ser "choquito" de ojos verdes o tener padres que han tenido mucho, me han dado todo en bandeja de plata. No es así. Conocí a mis padres a los 18 años y siempre elegí el camino del trabajo, el estudio y el deporte.

Soy una persona extremadamente ambiciosa en el buen sentido: quiero lograr cosas grandes que transformen no solo la vida de mi familia, sino la de mi gran familia que es Bolivia. Estoy dispuesto a sentarme en la mesa con quien no tiene nada y con quien lo tiene todo, actuando siempre de la misma manera genuina e íntegra.

- BOL: Radicas en Suecia, pero tus ojos y tus inversiones siempre vuelven a Bolivia. ¿Cómo es tu ritmo de vida actual entre ambos mundos?

- ​KHR: Mi base natural es Suecia, pero tengo la bendición de viajar entre 200 y 260 días al año; prácticamente vivo en un avión. Desde el 2024 no he parado de viajar por negocios, pero muchos de mis emprendimientos se enfocan en dar empleo a los bolivianos.

Creo firmemente que nosotros debemos iniciar el cambio en nuestro país; no podemos esperar que un extranjero lo haga por nosotros si nosotros no damos el primer paso primero.

​- BOL: Hablemos de educación. Muchos ven el inglés como un lujo, pero tú planteas la "democratización" del idioma. ¿Qué ofrece tu programa que sea diferente al resto?

- ​KHR: Lo primero es la democratización: accesibilidad combinada con calidad internacional. No solo enseñamos inglés desde el nivel A1 hasta el C2; ofrecemos tres meses de preparación para el examen TOEFL y un mes de capacitación en empleabilidad.

Queremos que nuestros estudiantes no solo hablen el idioma, sino que sepan vender sus servicios como freelancers al exterior para generar una inyección económica directa al país. Además, garantizamos pasantías en empresas mías y de mis socios en Mónaco, Inglaterra y Estados Unidos para los estudiantes que se destacan.

​- BOL: Es notable el impacto social de tu academia, especialmente con los costos bajos. ¿Qué sucede con aquellos que ni siquiera pueden pagar esa mínima cuota?

- ​KHR: Me ha pasado recientemente con estudiantes que no pueden pagar ni los 98 bolivianos al mes. Mi política es clara: nunca le voy a decir a un boliviano que no puede estudiar por falta de dinero. Les digo que sigan adelante, que nosotros cubrimos los costos hasta que puedan pagar.

No se los doy gratis, porque lo que no cuesta no se valora, pero les permito pagar cuando puedan con la única condición de que no dejen de esforzarse. No me mueve el dinero de las inscripciones; me mueve la posibilidad de cambiarle la vida a la gente.

​- BOL: Has mencionado que la fe y las pruebas difíciles han forjado tu carácter. ¿De dónde viene esa fortaleza que transmites al hablar?

- ​KHR: La vida me enseñó temprano. Recuerdo caminar con mi abuelita en Oruro; no teníamos ni 20 bolivianos para comer y nos rechazaron un préstamo en una caseta de dulces y en un radiotaxi. Minutos después, mi hermana se encontró justamente 20 bolivianos en el suelo. Desde ahí creo profundamente en Dios. He vivido la riqueza y la pobreza extrema, y ambas son necesarias si sabes aprender de ellas. El sufrimiento te da la experiencia que la comodidad te niega.

​- BOL: Tienes solo 28 años. A esta edad muchos apenas están comenzando, pero tú ya hablas de dejar un legado. ¿Cómo te ves a los 50 años?

- KHR: Te soy muy honesto: no sé cómo estaré físicamente, pero mi sueño es que, cuando tenga hijos, la gente les diga: "Gracias a tu padre pude estudiar sin tener recursos y pude superarme". El éxito económico y la imagen pública son premios secundarios. Mi propósito es ayudar. A los 50 me veo dándole gracias a Dios por haberme permitido ser un puente para los demás y espero estar en paz en una Bolivia mejorada, donde mis hijos puedan vivir tranquilos.

IMG_3454

- BOL: ¿Qué mensaje final le dejas a los jóvenes bolivianos?

- ​KHR: Que no se rindan nunca. La vida es difícil para todos, no hay excepciones. Las pruebas divinas son para llevarte a un lugar mejor. Prepárense, adquieran conocimiento y, sobre todo, manténganse sanos. Aléjense de los vicios y las drogas.

Yo no soy perfecto, fallo todos los días, pero trato de aprender de mis errores. La persona sana es la que aprende de las caídas ajenas. La vida no está en contra de ustedes; está a su favor si están listos para aprovechar las oportunidades.

Continuar leyendo

Tendencias