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Pavlo Kordiyaka of the Ukraine (L) jokingly admires the abs of Luke Stoltman of Great Britain celebrate after the Natural Stone Medley during the qualifying round at the "World's Strongest Man" competition on May 16, 2025 in Sacramento, California. Some people think weightlifters are "a lot of angry people who just like to throw weight around," 420-pound (190-kilogram) Australian Eddie Williams told AFP, but "I can be, you know, a happy person, and still be able to lift heavy weights." (Photo by Robyn Beck / AFP) / -- IMAGE RESTRICTED TO EDITORIAL USE - STRICTLY NO COMMERCIAL USE --

Eddie Williams es maestro de escuela de lunes a viernes y cantante de bodas los fines de semana, quien en sus ratos libres, levanta pesas de cientos de kilos para tratar de convertirse el domingo en California en el hombre en el hombre más fuerte del mundo.

"La gente cree que somos montón de gente enojada a la que le gusta lanzar sus pesas por todos lados", dijo a la AFP el australiano que ronda los 190 kilos de peso.

Chorreando en sudor tras cargar piedras de casi su tamaño, Williams sostiene que no hay contradicción entre ser amable y levantar peso.

"Son estos gigantes gentiles", complementa a su lado su esposa Hannah, quien lo acompañó a la capital de California para participar en la competencia El hombre más fuerte del mundo, en la que colosos de espaldas torneadas, brazos imposibles y muslos voluptuosos se miden cargando pesos de hasta el doble de su peso.

Mitchell Hooper, un excampeón de 29 años con una maestría en fisiología clínica del ejercicio y varios emprendimientos relacionados al deporte, dice que la gente se equivoca.

"(Creen) que somos idiotas, incultos (...) Muchos de los hombres tienen educación superior, y entrenamos para competir con fuerza porque nos gusta desafiarnos", dijo "el alce" canadiense, que pesa 146 kilos.

Pero quizás uno de los ejemplos más notorios de la estereotipación del certamen es Rob Kearney, un excompetidor que se autodenominó "el gay más fuerte del mundo".

"Quería desafiar el debate", comentó el estadounidense que se teñía el cabello o la barba de arcoiris en los eventos.

"Mi principal meta era hacerle entender a la gente que la orientación sexual no limita la fuerza que tienes como ser humano".

Lucha de titanes

Tom Stoltman of Great Britain lifts the 90kg (199 lbs) dumbbell during the Overhead Medley on the first day of qualifying at the "World's Strongest Man" competition on May 16, 2025 in Sacramento, California. Some people think weightlifters are "a lot of angry people who just like to throw weight around," 420-pound (190-kilogram) Australian Eddie Williams told AFP, but "I can be, you know, a happy person, and still be able to lift heavy weights." (Photo by Robyn Beck / AFP) / -- IMAGE RESTRICTED TO EDITORIAL USE - STRICTLY NO COMMERCIAL USE --

El hombre más fuerte del mundo se presentó por primera vez en 1977 en Estados Unidos.

El concepto se mantiene intacto, pero con los años esta competencia ha ganado inversión, adeptos y profesionalización, lo que es evidente en la línea del tiempo del concurso: ocho récords mundiales fueron establecidos en los últimos 14 años.

Lanzamiento del titán, Aguante de Hércules, Barra picapiedra y Rocas de Atlas: los nombres de las modalidades dan cuenta del tamaño del desafío.

Para alcanzar esta fuerza, la comida es crucial, comenta Rayno Nel, un debutante sudafricano de 30 años.

Nel, que entró en el deporte tras graduarse como ingeniero mecánico, pasa largas noches en el gimnasio y encaja en su horario de trabajo su complicada rutina alimentaria para alcanzar unas 6.000 calorías por día a punta de carne, papas y vegetales.

"Es muy sacrificado, pero lo amo", reconoce el hombre que apenas sale de la competencia piensa ir por una hamburguesa y una cerveza.

Pero para estos sansones, algunos de más de dos metros de altura y 200 kilos, la concentración y el foco también son esenciales, sostiene Odd Haugen, un excompetidor noruego de 75 años.

"Tienes que estar realmente listo porque es pesado".

Michael Hooper of Canada competes in the Deadlifts for Reps competition, lifting a weight 771 lbs (350kg) to exhaustion, during the first day of qualifying at the "World's Strongest Man" competition on May 15, 2025 in Sacramento, California. In the stone medley, the four stones, which weigh between 123kg (271lbs) and 181.5kg (400lbs) are either pressed, shouldered, carried or lifted to a platform, one after the other. Mitchell Hooper, a 29-year-old former champion who has a master's degree in clinical exercise physiology, says that people have a mistaken idea about competitive weightlifters. People think "that we're uneducated meatheads," said the 320-pound Canadian, whose nickname is "Moose." But, he added, "a lot of guys have higher education, and we train to compete strongly, because we just like to challenge ourselves." (Photo by Robyn Beck / AFP) / -- IMAGE RESTRICTED TO EDITORIAL USE - STRICTLY NO COMMERCIAL USE --

Un obstáculo adicional este año es el inclemente sol de California, con temperaturas de hasta 30ºC.

Haugen, que muestra en su cuerpo las cicatrices del oficio, cuenta que a un nivel como este, el cuerpo paga un precio.

"Hay que saber dónde están los límites", dice.

"Ser fuerte"

Tom Stoltman of Great Britain competes in the Natural Stone Medley during the qualifying round at the "World's Strongest Man" competition on May 16, 2025 in Sacramento, California. In the stone medley, the four stones, which weigh between 123kg (271lbs) and 181.5kg (400lbs) are either pressed, shouldered, carried or lifted to a platform, one after the other. Some people think weightlifters are "a lot of angry people who just like to throw weight around," 420-pound (190-kilogram) Australian Eddie Williams told AFP, but "I can be, you know, a happy person, and still be able to lift heavy weights." (Photo by Robyn Beck / AFP) / -- IMAGE RESTRICTED TO EDITORIAL USE - STRICTLY NO COMMERCIAL USE --

Mitchell Hooper, al recordar el aire tras tirar bolsas de arena de 14 kilos a casi cuatro metros de altura, reconoció a la AFP que ser uno de los hombres más fuertes del mundo tiene sus aspectos negativos.

"Despiertas adolorido todos los días, no cabes en puestos normales, duermes con una máquina de apnea, siempre estás caliente y sudando".

Pero los lados positivos, agregan, pesan más.

Tom Stoltman, tres veces campeón y actual monarca, da crédito a su hermano Luke, también competidor, por iniciarlo en el deporte, ya su esposa por su desempeño.

"Ella es quien hace todo por mí, mantiene mi cabeza, me mantiene enfocado en esto. Yo sólo me presento y pongo un espectáculo para todos", dijo "El albatros" escocés a AFP.

Es una disciplina competitiva, pero la camaradería se siente alrededor de la arena.

Los competidores observan con tensión a sus rivales, los animan, gritan y aplauden.

Y es justamente ese apoyo mutuo, cree Rob Kearney, lo que más ayuda a luchar contra los estereotipos.

"Cuando ves a dos hombres abrazarse y auparse unos a otros", dice Kearney, "eso te demuestra lo que es realmente ser fuerte".

Sacramento, Estados Unidos | AFP | Por Paula RAMON | FOTOS: ROBYN BECK

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Notas curiosas

60 millones de estrellas

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Euclid captura la mejor fotografía hasta la fecha del corazón de la Vía Láctea

El telescopio espacial Euclid ha capturado la fotografía más grande y detallada jamás tomada del denso corazón de nuestra galaxia, una imagen deslumbrante repleta de 60 millones de estrellas, según anunció la Agencia Espacial Europea.

La nueva fotografía del brillante centro de la Vía Láctea ayudará en la búsqueda de planetas más allá de nuestro Sistema Solar, añadió la agencia.

En el centro de nuestra galaxia espiral "se encuentra el bulbo, una gran burbuja que contiene miles de millones de estrellas", declaró a la AFP el astrónomo francés Jean-Charles Cuillandre, que trabaja en la misión Euclid.

This handout photograph released on June 22, 2026, by NASA, shows a view taken by a High Resolution Imaging Science Experiment (HiRISE) camera aboard NASA’s Mars Reconnaissance Orbiter showing an image of interstellar comet 3I/ATLAS on October 2, 2025. An interstellar comet that blazed past the Sun last year could be nearly three times older than our Solar System and is unlike anything ever before seen in our cosmic backyard, astronomers said on June 22, 2026. At the time it was imaged, the comet was about 0.2 astronomical units (19 million miles, or 30 million kilometers) from the spacecraft. (Photo by Handout / NASA / AFP) / RESTRICTED TO EDITORIAL USE - MANDATORY CREDIT "AFP PHOTO / NASA / JPL-Caltech / University of Arizona" - HANDOUT - NO MARKETING NO ADVERTISING CAMPAIGNS - DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS

Euclid fue lanzado en 2023 con la misión de cartografiar un tercio del cielo con la esperanza de arrojar luz sobre los misterios persistentes de la materia oscura y la energía oscura.

"Ahora hemos decidido apuntar Euclid hacia la zona más brillante del cielo, y funciona de maravilla, es extraordinario", dijo Cuillandre.

La sonda Euclid, que orbita a 1,5 millones de kilómetros (930.000 millas) de la Tierra, capturó la imagen con su cámara de luz visible durante 26 horas en marzo de 2025.

El mosaico está compuesto por nueve fotografías, cada una de las cuales cubre un área del cielo mayor que la de la Luna.

La imagen original fue capturada en blanco y negro, pero se le añadió color utilizando observaciones del Telescopio Canadá-Francia-Hawái, ubicado en Hawái.

Sin embargo, "no hicimos esto solo para producir una imagen bonita", recalcó Cuillandre.

'Lupa cósmica'

A handout image released on June 23, 2026 by the European Space Agency and taken on March 23, 2025 for a period of 26 hours by the Euclid’s optical camera VIS to wich  the colours were added using observations captured in the summer of 2025 with the Canada-France-Hawaii Telescope’s MegaCam camera (CFHT-Megacam) in Hawaii shows our Milky Way galaxy’s centre. 60 million stars, billions of visible galaxies and image quality never seen before: on June 24, 2026, the European Space Agency (ESA) unveiled the centre of the Milky Way, which should enable the identification of new exoplanets. (Photo by Handout / EUROPEAN SPACE AGENCY / AFP) / RESTRICTED TO EDITORIAL USE - MANDATORY CREDIT "AFP PHOTO /  HANDOUT  / EUROPEAN SPACE AGENCY" - HANDOUT - NO MARKETING NO ADVERTISING CAMPAIGNS - DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS

En las últimas décadas, los científicos han identificado miles de planetas fuera de nuestro Sistema Solar, conocidos como exoplanetas.

Es poco probable que se identifiquen nuevos exoplanetas en la imagen de Euclid, pero ayudará a los científicos a medir la masa de los planetas ya detectados, y de aquellos que se descubran en el futuro.

Esto lo puede lograr mediante un proceso llamado microlente gravitacional, que ocurre cuando una estrella se interpone entre sí.

La estrella más cercana "actúa como una lupa cósmica, curvando e intensificando la luz de la estrella de fondo", explicó la ESA en un comunicado.

Si un planeta orbita alrededor de la estrella más cercana, su gravedad también desvía ligeramente esta luz. Este pequeño cambio en el brillo permite a los científicos localizar el planeta.

"Durante los últimos 20 años, se han descubierto casi 300 exoplanetas utilizando esta técnica, todos ellos con telescopios terrestres y todos ubicados hacia el centro de nuestra galaxia", declaró el astrónomo francés Jean-Philippe Beaulieu en el comunicado.

Por ejemplo, Beaulieu dijo que dirigió el equipo que descubrió un planeta helado "un poco como Hoth de Star Wars" hace 20 años.

La nueva imagen de Euclid "incluye 51 sistemas planetarios conocidos, y ayudará a estudiar muchos más que se descubrirán", añadió. AFP / Por Frédéric Bourigault

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Notas curiosas

Regreso a la luna: Concluyó Artemis II, la misión que devuelve a los humanos al espacio profundo y despeja el camino hacia el Polo Sur lunar

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El pasado 10 de abril, una estela de fuego cruzó el cielo del Pacífico antes de que tres paracaídas gigantes se desplegaran sobre el océano. En ese preciso instante, cuando la cápsula Orion tocó el agua frente a las costas de Baja California, el mundo respiró con una mezcla de alivio y euforia contenida.

No era solo el regreso de cuatro astronautas tras 10 días de travesía, era la confirmación de que la humanidad ha dejado de ser una especie confinada a las cercanías de su propio planeta para reclamar, después de más de medio siglo de ausencia, su soberanía en el espacio profundo.

La misión Artemis II ha sido el examen final de una tecnología que, hasta hace poco, parecía atrapada en los tableros de diseño, y su éxito rotundo marca el inicio oficial de una era de ocupación humana en el cosmos.

Durante 10 días de tensión y asombro, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen habitaron un pequeño volumen presurizado que se convirtió en el único refugio humano en un radio de cientos de miles de kilómetros.

Su viaje no fue una simple repetición de las glorias del pasado, sino un despliegue de precisión moderna que ha logrado romper récords de distancia y, lo que es más importante, de resistencia técnica y psicológica.

A diferencia de las misiones Apolo, donde el riesgo se aceptaba como una moneda de cambio necesaria bajo la presión de la Guerra Fría, Artemis II ha demostrado que el siglo XXI ofrece una robustez capaz de convertir el viaje interplanetario en una operación científica controlada, sostenible y, sobre todo, reproducible.

Hallazgos

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El momento más sobrecogedor y simbólico de la travesía ocurrió cuando la nave alcanzó el punto de máxima distancia, situándose a unos impresionantes 406.771 kilómetros de la Tierra.

En ese punto exacto, la tripulación se encontró más lejos de casa de lo que cualquier ser humano ha estado jamás en la historia de nuestra especie, superando la mítica marca del Apollo 13.

Mientras cruzaban la cara oculta de la Luna, sumergidos en un silencio de radio absoluto al quedar bloqueada cualquier comunicación por la inmensa masa lunar, los astronautas experimentaron una soledad cósmica que solo unos pocos han conocido.

Bajo la sombra de un eclipse solar total observado desde el vacío, la Orion demostró ser mucho más que una máquina de metal y cables: se comportó como un ecosistema autónomo.

En ese aislamiento total, la nave funcionó con una autonomía casi mística. Los sistemas de navegación estelar permitieron que la cápsula mantuviera su rumbo con una precisión milimétrica sin necesidad de ayuda externa del control en Houston, mientras que el escudo térmico —el componente más vigilado tras las anomalías detectadas en las pruebas no tripuladas de 2022— se preparaba para el desafío final.

La nave Orion no solo superó las expectativas en cuanto a la protección contra la radiación espacial fuera del escudo magnético de la Tierra, sino que ofreció a los astronautas un entorno habitable donde la tecnología de soporte vital funcionó en armonía con la biología humana. Cada dato recogido sobre la calidad del aire, el reciclaje de agua y la gestión de energía solar valida un diseño que será la base para todos los viajes profundos de las próximas décadas.

Un legado

NASA astronauts Reid Wiseman, commander; left, Christina Koch, mission specialist; CSA (Canadian Space Agency) astronaut Jeremy Hansen, mission specialist; and NASA astronaut Victor Glover, Artemis II pilot, right, pose for a group photo after viewing the Orion spacecraft in the well deck of USS John P. Murtha, Saturday, April 11, 2026, in the Pacific Ocean off the coast of California. The quartet splashed down Friday, April 10 at 5:07 p.m. PDT (8:07p.m. EDT). Photo Credit: (NASA/Bill Ingalls)

Pero el éxito de esta misión no se mide exclusivamente en kilómetros recorridos o en la resistencia de sus materiales ablativos. Hay un componente humano, social y político que redefine por completo nuestra relación con el universo. Esta vez, el mundo no presenció una carrera solitaria por plantar una bandera nacional en un arrebato de orgullo geopolítico; lo que vimos fue una colaboración internacional.

La presencia del canadiense Jeremy Hansen y el uso vital del Módulo de Servicio proporcionado por la Agencia Espacial Europea subrayan que la Luna ha dejado de ser un trofeo para convertirse en un laboratorio global compartido. La diversidad de la tripulación, que incluyó por primera vez a una mujer y a un hombre de color en una misión lunar, refleja a una humanidad que busca avanzar unida, rompiendo los esquemas de exclusividad del siglo pasado.

Ahora que la cápsula Orion está siendo analizada minuciosamente en los laboratorios de la NASA, el horizonte hacia la superficie lunar parece más nítido que nunca. Los datos recogidos durante la reentrada atmosférica, donde la nave soportó temperaturas que triplicarían la fundición del acero al entrar a casi 40.000 km/h, son el último sello de garantía necesario para Artemis III.

El objetivo para mediados de 2027 es ahora una meta tangible: el descenso en el Polo Sur lunar. Allí, en las sombras perpetuas donde el hielo aguarda, la humanidad no buscará solo dejar huellas, sino establecer las bases de una presencia permanente que nos permita, algún día, utilizar la Luna como el trampolín definitivo hacia Marte. La misión ha concluido, pero la sensación que queda en el aire es que este viaje solo ha sido el prólogo de nuestra verdadera historia entre las estrellas.

Crónica de un confinamiento estelar

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Vivir a 400.000 kilómetros de casa es, ante todo, un ejercicio de convivencia extrema. Dentro de la Orion, en un espacio habitable no mayor al de un vehículo todoterreno grande, los cuatro astronautas transformaron tareas cotidianas en coreografías de precisión.

Sin gravedad y sin habitaciones individuales, la privacidad fue un lujo inexistente durante los 10 días de misión. "Aprendes a conocer el ritmo respiratorio de tus compañeros", relató el comandante Reid Wiseman en una de las transmisiones.

Entre dietas diseñadas para no soltar una sola miga y el monitoreo constante de sistemas de reciclaje de aire, la tripulación demostró que la cohesión psicológica es tan vital como el combustible. El éxito de este confinamiento voluntario confirma que estamos listos para misiones de larga duración: el factor humano, entrenado para la paciencia y la cooperación en el vacío, es hoy nuestro componente más fiable para conquistar el sistema solar.

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Notas curiosas

Oso polar: Investigadores observan una rara adopción

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Investigadores en el norte de Canadá observaron un caso de adopción poco común en osos polares al captar en video a una hembra salvaje cuidando a una cría que no era suya.

Las imágenes se grabaron cerca de Churchill, apodada la "capital mundial del oso polar", situada en el norte de la provincia de Manitoba (centro).

"Solo 13 casos (de adopción) han sido registrados en 45 años", dijo a la AFP Evan Richardson, del ministerio de Medio Ambiente de Canadá, que estudia al mayor depredador del Ártico desde hace 25 años.

Los investigadores vieron a la osa meses atrás, cuando salía de su guarida. Entonces solo tenía una cría, que estaba marcada con collar GPS, una práctica habitual para facilitar el estudio de estos mamíferos.

Richardson dijo que fueron a encontrar a la misma osa madre, pero vieron un segundo osezno sin marca en la oreja.

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El seguimiento con collar GPS y las observaciones de Polar Bears International, un grupo de investigación sobre osos polares, confirmaron que la hembra en cuestión se mantuvo a ambos oseznos con ella durante varias semanas

El material de video recopilado muestra a las crías observando un paisaje cubierto de nieve, con la madre caminando de un lado a otro detrás de ellas, y una secuencia en la que uno de los oseznos se apresura a reunirse con los otros.

Ambas crías tienen entre 10 y 11 meses y probablemente permanecerán con la osa madre hasta alrededor de los 2 años y medio.

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Por ahora, los investigadores no tienen información sobre qué le ocurrió a la madre biológica del osezno adoptada. Pero contar con una figura materna aumenta las probabilidades de que la cría sobreviva hasta la edad adulta, señaló Richardson.

"De verdad es una historia que te hace sentir bien", afirmó. "Estas osas polares son madres excelentes; están predispuestas a cuidar de sus crías, y cuando hay una cría sola en la tundra, llorando y gimoteando la toman a su cuidado", añadió.

La población de osos polares del oeste de la bahía de Hudson ha disminuido un 30% en unas pocas décadas, pasando de unos 1.200 individuos en los años de 1980 a 800 en la actualidad, debido en particular al derretimiento acelerado del hielo, esencial para su supervivencia.

Sin embargo, no hay pruebas que permitan vincular esta adopción con el cambio climático, según Richardson.

Se están realizando análisis genéticos para identificar a la madre biológica del osezno adoptado. "Hay muchas probabilidades de que sepamos quién es", indicó el científico.

Desde hace 45 años, más de 4.600 osos han sido identificados en esta región de Canadá, lo que la convierte, según él, en "la población de osos polares mejor estudiada del mundo".Montreal, Canadá |AFP

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