Nataniel Bruun remonta en el Rally RACC de Cataluña y se consolida en el Top 5 de su categoría
El piloto boliviano Nataniel Bruun ha demostrado una impresionante capacidad de recuperación y tenacidad al alcanzar la quinta posición en el exigente Rally RACC de Cataluña (Costa Dourada), una de las citas favoritas del calendario español que reunió a 74 corredores en tres categorías principales.
El Rally RACC se caracterizó por su formato mixto: una jornada inicial el sábado sobre una superficie de tierra, seguida de una transformación a asfalto el sábado por la noche, sobre la cual se disputaron todos los tramos del domingo.
Dura prueba y remontada
Nataniel, compitiendo en la Categoría 2 (para vehículos Rally3, N4, Rally 4), se enfrentó a un inicio del rally muy complicado el sábado. Un pinchazo importante en la rueda delantera y una piedra que impactó y rompió la línea de freno delantera lo relegaron significativamente.
Tras solucionar los problemas, el piloto quedó a 1 minuto y 20 segundos del líder de su categoría, cayendo hasta la posición 14.
Sin embargo, Nataniel demostró una notable determinación, empezando a remontar posiciones tramo tras tramo después de superar los inconvenientes técnicos.
Finalizó el sábado en una prometedora séptima posición de la Categoría 2, recuperando la mayor parte del tiempo perdido
Desafío nocturno y lluvia
La transición al asfalto se presentó como un nuevo desafío. Nataniel arrancó sin práctica previa en esta superficie, con la dificultad añadida de correr de noche y bajo la lluvia.
El domingo fue aún más demandante, con lluvias intensas sobre el asfalto que solo mejoraron hacia el final de la jornada.
A pesar de las condiciones adversas, el piloto exhibió un excelente manejo en mojado, lo que le permitió escalar consistentemente. Logró un hito al consolidar la primera posición en el tramo TC11, manteniendo este ritmo hasta el final del rally y asegurando un meritorio quinto lugar general en la Categoría 2.
Este resultado resalta la habilidad de Nataniel para adaptarse y superar contratiempos, compitiendo al más alto nivel internacional.
Farándula
Sin Filtros
Del estrado al escenario sin escalas, Nata Calpurnia combina la abogacía con el stand-up y hacer reír lejos de la censura
De los memoriales y las salas de audiencia a los micrófonos iluminados de la escena nocturna, Nataly Nava, mejor conocida como Nata Calpurnia (NC), ha logrado transformar el rigor y lo absurdo del ejercicio de la abogacía en materia prima para la comedia.
Con una mirada afilada que desenmascara por igual el machismo cotidiano, las dinámicas de poder y la corrección política, se ha posicionado como una de las voces más irreverentes y potentes del stand-up en Bolivia.
En esta conversación con la revista Boliviana (BOL), la comediante analiza los límites del humor, la inesperada viralidad de sus sátiras en el extranjero y la compleja misión de consolidar público en un país donde la realidad compite a diario con la ficción.
- BOL: ¿En qué momento exacto de ejercer el Derecho te diste cuenta de que lo tuyo era el stand-up?
- NC: Siempre tuve curiosidad por la comedia y el arte; siempre que podía tomaba algún curso o iba a ver obras de teatro. Pero en la abogacía el humor está presente, aunque muchos piensen lo contrario. En las audiencias, los abogados tienen cada argumento. Recuerdo una vez que un abogado señaló que pagar una asistencia familiar de 400 bolivianos era demasiado y que ese dinero cubría más los gastos de la madre que los del hijo. Todos queríamos reírnos, porque la realidad supera a la ficción.
- BOL: ¿Hay algo del Derecho que apliques a la hora de armar tus monólogos?
- NC: Antes lo tenía tan marcado que escribía mi material en formato de memorial, con espacios y hasta poniendo al final “regístrese, pruébese y publíquese”. Hasta ahora tengo libros de actas viejos donde escribo mis chistes. La vida de abogada me ayudó a tener otro tipo de ideas para escribir material; las experiencias propias y ajenas ayudan a desarrollar una mirada distinta y una mayor capacidad de observación.
- BOL: ¿Cómo reaccionó tu entorno y familia cuando decidiste cambiar los códigos penales por el micrófono y el humor?
- NC: La verdad, solo me importa la opinión de mi madre; como dice ella: “Yo te parí, yo puedo opinar”. Al principio también fue confuso para ella, pero al ver que las cosas iban bien se tranquilizó y me apoyó. Hasta ahora responde a mis haters, aunque, como también es una señora mayor, tiende a responderles con el mismo grado de machismo. Por ejemplo, si me dicen: “pareces hombre”, ella responde: “y tú, una mujer”.
- BOL: Tu comedia rompe tabúes con un lenguaje directo, sexual y de humor negro. ¿Te has topado con alguna barrera o censura invisible en los teatros o espacios culturales?
- NC: Sí, no me aceptaron una fecha en un teatro ubicado en la zona de Sopocachi, en la ciudad de La Paz, y lo entiendo perfectamente. El stand-up siempre debería presentarse en un antro, con gente borracha, en la oscuridad; ese es el lugar ideal, y no un espacio limpio, con gente pulcra que quiere escuchar algo políticamente correcto.
- BOL: Te burlas de los clichés tanto del machismo como del feminismo. ¿Cómo manejas las críticas de los sectores que se toman la militancia de forma muy literal y no entienden la sátira?
- NC: No creo en la militancia dentro del humor. Más allá de que sea feminista, mi humor no es militante, porque me pondría demasiados límites y sobre el escenario no hago activismo. Y si un chiste te ofende o te cambia la forma de pensar, pues tan militante no eres. Ojalá que después de hablar del aborto todas salieran a abortar, pero en realidad eso no pasa; la gente se olvida de lo que dije después del show. Aunque siempre es divertido reírse del macho, que generalmente no viene al show porque piensa que lo vamos a castrar.
- BOL: ¿Existe algún límite personal o temático en el que digas: "Con esto no me meto ni para hacer un chiste"?
- NC: Cualquier tema que aún no hayas superado, en el sentido de que todavía genera sufrimiento, no es bueno subirlo al escenario. La gente no quiere escuchar historias tristes; en el stand-up quieren reír. También he dejado de hacer algunos chistes sobre la muerte o sobre personas que están en el hospital. A pesar de haber tenido experiencias personales con esos temas, el público suele ser sensible al respecto.
- BOL: Tu video de julio pasado sobre el racismo y los estereotipos hacia los bolivianos se volvió un fenómeno viral en Argentina y España. ¿Esperabas que una sátira tan local calara con tanta fuerza a nivel internacional?
- NC: No, no lo esperaba. Ese video fue una colaboración con Pablo Osorio. Lo hice porque se equivocaron en mi boleto de una empresa aérea (no puedo decir cuál, pero es posible que estés en uno de sus aviones mientras lees esta entrevista). Entonces tuve que esperar todo el día, me fui a la casa de Pablo y grabamos el video. Fue algo totalmente inesperado para mí. Pero también había construido un público argentino que, de alguna forma, estaba predispuesto a escuchar lo que tenía para decir.
- BOL: ¿Crees que las redes sociales exigen que el comediante se convierta también en un analista de la realidad en tiempo real?
- NC: Sí, por supuesto. Incluso te exigen hacer chistes sobre la coyuntura. Te comentan cosas como: “habla de esto” o “deberías opinar sobre aquello”. Además, el comediante debe estar al tanto de la actualidad; no puede vivir desinformado, porque nuestra realidad y el día a día a veces superan al humor. Ahora mismo nos enteramos de que Tatiana Marset, implicada en asuntos de narcotráfico, tiene miles de garantes para pagar su fianza. A mí me da miedo entrar a la cárcel y que paguen, pero para que no salga.
- BOL: ¿Cuál es el mayor desafío actual para un comediante de stand-up en Bolivia para poder vivir exclusivamente de esta profesión?
- NC: Consolidar público es lo más difícil. Hay comediantes espectaculares, pero no son conocidos. Espero que la escena siga creciendo y que más personas tengan la oportunidad de descubrir el talento que existe en Bolivia.
- BOL: ¿Cómo se digiere el humor paceño en otras regiones del país como Santa Cruz o Cochabamba? ¿Adaptas tu vocabulario o la energía de tus shows según el público?
- NC: La observación es muy importante. Trato de conocer las noticias locales, ver qué está pasando, pasear un poco y conversar con el taxista o con la persona de la tienda, que suelen ser los mejores informados. Intento sacar chistes a partir de esas conversaciones. No adapto mi vocabulario, pero sí intento empezar diciendo algo del lugar que visito.
- BOL: ¿Qué consejo le darías a las nuevas generaciones —especialmente mujeres— que quieren irrumpir en la comedia boliviana con un estilo transgresor?
- NC: ¡Aborten! Aborten... los miedos, la vergüenza y las ganas de agradarle a todo el mundo y aborten lo otro también...
Farándula
La captura del «Chapo»
Una película mexicana aunque esta vez con un giro: lejos de romantizar al violento capo, se centra en los policías que lo capturaron y rechazaron sus sobornos
Otra película sobre Joaquín "El Chapo" Guzmán para el lote... aunque esta vez con un giro: lejos de romantizar al violento capo, se centra en los policías que lo capturaron y rechazaron sus sobornos para dejarlo libre.
Es un giro que México intenta dar a un género que ensalzó a los narcos. Y los policías no suelen ser héroes en este país. De hecho, a menudo se les señala de corruptos y en muchos casos se les asocia con el crimen organizado.
"La captura" se basa en la historia real de los dos agentes que en 2016 detuvieron al entonces criminal cadena más buscada del mundo, que cumple perpetua en Estados Unidos. Se estrenó en Netflix es 21 de agosto.
"En mi país se ha gastado mucho dinero haciendo apología del crimen", dijo a la AFP en un correo electrónico el director de la cinta, Chava Cartas, que propone una narrativa distinta sobre la violencia en México.
"Más allá de enaltecer o reconocer a una institución, lo que buscamos en nuestras películas es mostrar a grandes seres humanos que hacen su trabajo: héroes sin capa, héroes de verdad", indicó.
Cartas rompe con el narcogénero, que se popularizó en Colombia e históricamente veneró esa estética machista y desmesurada que sobrevivió a los grandes capos del narcotráfico.
Ya lo hizo en 2025 con "Contraataque": la historia de un grupo de soldados mexicanos de élite que se impone a una banda de sicarios cerca de la frontera con Estados Unidos.
El mito
El antiguo líder del cártel violento de Sinaloa -hoy de 69 años- cumple su sentencia en una cárcel de máxima seguridad en Estados Unidos.
Estados Unidos lo comparó con Al Capone. Al mismo tiempo, narcocorridos y producciones sobre sus fugas y su carrera criminal ayudaron a construir un mito alrededor de su figura.
"Estamos acostumbrados a, malamente, hasta idolatrar todo lo del narcotráfico", lamentó la actriz Paola Fernández, que interpreta a la esposa de uno de los policías, en el estreno de la cinta.
Guzmán estuvo cerca de evadir su captura en 2016 durante un operativo de la Marina. Tras huir y robar un vehículo, terminó frente a dos policías.
Los agentes, ajenos al operativo, recibieron una alerta sobre el robo del automóvil y, tras interceptarlo, descubrieron con asombro que se trataba del "Chapo".
La historia cuenta que rechazaron maletines con dinero y lo encerraron en un hotel cercano hasta que llegaron los refuerzos.
México los reubicó y les otorgó identidades protegidas por seguridad.
Imagen de "héroe popular"
En Colombia se produjo una popular novela sobre Pablo Escobar, igual que Netflix, que también tiene otra serie sobre el "Chapo".
Una serie sobre la vida del capo mexicano Amado Carrillo Fuentes, "El señor de los cielos", termina ahora después de 10 temporadas. Fue un éxito, al punto que algunos espectadores admiten que crucen los dedos para que no lo atrapen.
El "nivel de heroificación de los malos" es "clarísimo", dice a la AFP Omar Rincón, profesor de la universidad de Los Andes de Colombia e investigador del fenómeno de los contenidos culturales alusivos al narco.
Retratan al narcotraficante como "un héroe popular, alguien salido de su barrio" que triunfó, añade.
La presidenta Claudia Sheinbaum promueve campañas contra este tipo de producciones, que considera hace "apología de la violencia" y al crimen organizado. Impulsa un concurso musical que busca hacer frente al auge de los narcocorridos.
"No hay que ser ingenuos"
Sin embargo, las truculentas narconovelas han perdido fuerza. "Ya no hay narcos para contar", explica Rincón. Hay historias sobre las víctimas o los consumidores de drogas. "Pero eso no es sexy" o "va para documental".
Está también la perspectiva policial que ha explotado Cartas.
"Contraataque" fue por ejemplo la octava película más vista a nivel global en Netflix en el primer semestre de 2025. Una secuela está en producción.
"No hay que ser ingenuos con respecto al país en el que vivimos", dijo Alfonso Herrera, que encarna a uno de los policías en "La captura". Mexicano, rechaza "romantizar" a los cuerpos de seguridad, pero "también podemos ver con objetividad que existe otro tipo de historias". México / AFP
Farándula
Travesía
VIaje de contrastes para Albertina Sacaca, de las calles de India a las de Estados Unidos en solo días
En cuestión de días, la creadora de contenido boliviana Albertina Sacaca ha demostrado que las fronteras digitales no existen cuando un pasaporte físico te puede llevar de un continente a otro.
Lo que comenzó como un viaje para explorar una de las culturas más antiguas del mundo en la India, se transformó rápidamente en una gira de celebración boliviana en Estados Unidos. Su travesía es el reflejo de que la identidad boliviana se mueve también entre escenarios globales.
Paseo en India
A principios de agosto, Albertina sorprendió a sus millones de seguidores al anunciar que se encontraba en el continente asiático. Lejos de buscar únicamente el lujo, la boliviana se sumergió en la vida cotidiana de Jaipur.
Fiel a su estilo sencillo y carismático, Albertina recorrió las vibrantes calles indias a bordo de un tradicional mototaxi o "tuk-tuk", destacándolo como una forma económica y auténtica de conocer la ciudad. Durante su estadía, presumió un hermoso vestido local que adquirió por apenas 10 dólares, el cual complementó con brazaletes y aretes típicos.
Lejos de sufrir choques culturales con la gastronomía, la influencer bromeó con sus seguidores afirmando: "Yo no sufro aquí de comida. Soy muy feliz". Entre monos en las calles y la amabilidad local, Albertina logró conectar las similitudes de calidez humana entre Bolivia y la India.
Salto a EEUU
Cuando sus seguidores aún procesaban las coloridas postales asiáticas, Albertina dio un giro de 180 grados: "Ayer en la India, hoy en Miami", publicó. La influencer apareció en Brickell, uno de los distritos financieros y residenciales más exclusivos y modernos de la ciudad de Miami. Pero no estaba allí por unas simples vacaciones.
La boliviana fue parte del "Roots Concert 2026", donde subió al escenario para compartir junto a Fabio Zambrana y Azul Azul, bailando al ritmo de los clásicos que marcaron época.
Vistiendo un impecable traje de cholita, Albertina se unió también como invitada especial a la gira por los 55 años de Los Kjarkas. La gira, denominada "La Fiesta de los Pueblos Hermanos", incluyó presentaciones en el Manuel Artime Theater de Miami, además de fechas en Virginia y Nueva Jersey.
El viaje de Albertina Sacaca dejó de ser un simple itinerario turístico para convertirse en una travesía única. Ya sea comprando ropa en un mercado de Jaipur o compartiendo camerinos con leyendas de la música boliviana en Norteamérica, ella mantiene la misma narrativa: el orgullo por sus raíces.
Para sus seguidores, verla pasar de los paisajes de Potosí a maravillas del mundo y escenarios internacionales es un recordatorio de que la autenticidad y el carisma son un lenguaje universal.
