Especial
BoA se relanza
Nuevo Futuro, Nuevos Horizontes
La aerolínea vislumbra un camino despejado con más aviones y menos demoras
La aerolínea bandera de Bolivia va nuevamente levantando vuelo operando actualmente con unas 10 aeronaves y la firme meta de reincorporar aquellas que hoy atraviesan revisiones técnicas. El nuevo gerente general, Estanislao Luis Finfera Brun, no solo adelantó gestiones para renovar la flota y celebró una mejora en la puntualidad de los itinerarios.
Boliviana de Aviación (BoA) inaugura así una etapa en la que quiere potenciar sus operaciones, rescatar su flota y expandir su brazo logístico. Bajo la consigna de “Nuevo Futuro, Nuevos Horizontes”, la firma estatal inauguró las nuevas instalaciones de BoA Cargo, el pilar de un relanzamiento estratégico diseñado para superar las exigencias del mercado actual.
Durante la presentación, el comandante Estanislao Luis Finfera Brun detalló que la compañía surca los cielos con un promedio de 10 aeronaves, una cifra que puede cambiar según los rigurosos y necesarios protocolos de mantenimiento e inspección que garantizan la seguridad aeronáutica.
“Normalmente se está operando con 10 aeronaves”, precisó Finfera, al remarcar el intenso trabajo de ingeniería que se lleva a cabo en tierra para devolver al aire a las unidades que hoy están en los hangares.
El norte de la actual administración es claro: recuperar el 100 por ciento de la flota aérea de BoA —estimada entre 14 y 15 aviones— y pisar el acelerador para la llegada de nuevas aeronaves.
En este sentido, Finfera confirmó que la aerolínea ya teje alianzas y mantiene diálogos abiertos con gigantes de la industria aeronáutica como Embraer y Airbus, además de un fabricante del mercado chino.
“Hay muchas oportunidades al ver que BoA, en realidad, está en un relanzamiento”, destacó el ejecutivo. Detalló que sumar nuevas alas al equipo exige complejos procesos técnicos y legales —ya sea por compra directa, alquiler o leasing—, por lo que los resultados se irán materializando a paso firme, sin ser una operación inmediata.
No obstante, lanzó un dato alentador: para finales de 2026, BoA espera lucir una flota robustecida, combinando flamantes adquisiciones con las unidades renovadas que hoy se encuentran en mantenimiento.
Superando las demoras
Uno de los mayores desafíos para BoA han sido las demoras. Frente a este problema, Finfera tiene buenas noticias al asegurar que la puntualidad mejora.
Las estadísticas lo respaldan: la aerolínea saltó de un 31% de cumplimiento a un 87%. Un ascenso que, según el gerente, traduce en hechos reales una mejora sustancial en la regularidad de los vuelos.
“Sí, por supuesto, hemos mejorado”, dijo al ser consultado sobre los retrasos que tanto molestaban a los pasajeros.
El gerente de la empresa no esquiva la realidad y admitió que, al ser la aerolínea insignia del país, BoA vive bajo la constante lupa de la opinión pública, donde un simple retraso puede adquirir una enorme repercusión en las redes sociales.
“BoA está en el ojo de la tormenta”, reconoció con franqueza, asumiendo la exposición digital que conlleva transportar a miles de usuarios cada día.
Al abordar los recientes incidentes, como el ocurrido en Brasil, Finfera recordó que estos episodios representan una fracción minúscula de sus operaciones, y aprovechó para destacar la pericia del personal.
Destacó que la tripulación actuó con profesionalismo en ese momento crítico, garantizando un aterrizaje completamente normal frente a la adversidad.
“El fierro es fierro”, ilustró Finfera, recordando que las aeronaves siempre estarán expuestas a eventualidades, pero que es el entrenamiento de los pilotos lo que marca la verdadera diferencia y garantiza la seguridad en el aire.
Como muestra de respaldo, anunció que tanto la Gerencia General como la de Operaciones emitirán un reconocimiento formal para felicitar a la tripulación por su actuación.
Nuevas instalaciones
Volviendo al terreno comercial, la apertura del moderno complejo de BoA Cargo se erige como la punta de lanza para la ansiada estrategia de expansión y diversificación de la empresa estatal.
Finfera visualiza el transporte de carga como una gran oportunidad para fortalecer las operaciones de la aerolínea. Aunque prefirió mantener en reserva las cifras exactas de crecimiento del negocio, dejó claro que este hito es apenas el comienzo de una etapa que multiplicará el potencial comercial de BoA.
“Estamos empezando con buen pie y vamos a seguir para adelante”, prometió.
De este modo, la nueva infraestructura logística se engrana en un plan maestro que no deja cabos sueltos: rescatar la flota, incorporar nuevos aviones, honrar el tiempo de los pasajeros y potenciar los servicios de la marca.
Con este golpe de timón, BoA se perfila hacia una nueva fase bajo una premisa: un nuevo futuro y un nuevo horizonte, con una operación más estable, una flota fortalecida y las mejores alternativas para el transporte de pasajeros y carga.